“En efecto, aquí está Oloviris con una bandeja repleta de
alimentos que tienen un aspecto increíble. Para nuestros holovidentes,
Arminido, hay que hacer constar que es la alimentación habitual que reciben por
teletransportación todos los que han aceptado la vida que “H” les ha ofrecido.
Nosotros no podemos saber cómo son estos alimentos puesto que utilizamos
alimentos naturales que nos llegan a través de nuestros circuitos y con nuestra
logística, al margen de “H” con quien negociamos temas muy concretos, como es
la utilización de uno de sus canales de holovisión o en general el transporte a
través del planeta.
-Rosindra, amiga, escoge tú un sándwich para mí y yo escogeré
uno para ti. Luego transmitiremos a nuestros holovidentes su sabor, basándonos
en el de los alimentos que consumimos habitualmente.
-Buena idea, Alierina, he escogido para ti esta especie de
tortilla con huevos, cóctel de vegetales y carnes artificiales. Ya me dirás qué
te parece.
-Por mi parte te propongo una extraña sopa de productos de
mar, artificiales, por supuesto, con un surtido de algas picantes y una
imitación de nuestro pez jorobado, un bocado exquisito donde los haya, aunque
ignoro si la imitación artificial de “H” merecerá la pena.
-Creo que voy a necesitar una bebida bien fuerte para superar
ese picante que me ofreces y que espero que no sea afrodisiaco.
-Jaja, Rosindra, espero que Oloviris nos facilite una bebida
adecuada que bloquee todo lo que de afrodisiaco haya en la comida.
-En efecto, por aquí viene un camarero con unos cócteles muy
adecuados para estas bellas damas. Un cóctel fermentado que mantiene la libido
a raya y prepara el cuerpo para bebidas con más fuerte contenido en alcohol.
Otro cóctel refrescante que apaga la sed y hace estallar el paladar con un
abanico de sabores y olores. ¿Para quién el cóctel fermentado?
-Para mí, Oloviris, no quiero desaprovechar esta noche
dejándome llevar por estos hermosos asediadores. Se ha formado un corrillo
numero a nuestro alrededor. Nos puedes explicar qué está pasando.
-Rosindra, sois la atracción de esta noche y la novedad más
intrigante y atractiva desde hace ya mucho tiempo. No es extraño que todo el mundo
quiera conoceros.
-¿A qué están esperando? ¿A que nos dejéis solas?
-Como iréis comprobando en el Omostron no se habla mucho. A
nadie le interesa la vida que el otro lleva fuera de aquí. Se buscan las
sensaciones, sobre todo táctiles. Tocar cuerpos ajenos es no solo un placer, también
se transmite la personalidad. Hay mucha desconfianza sobre quién está
utilizando el cuerpo avatar. El tacto transmite emociones muy íntimas que hacen
muy difícil el engaño…
-Elielina, éste me parece un tema muy interesante. Tengo
muchas preguntas que hacerte. Por ejemplo, ¿usas tú muchos cuerpos o avatares o
prefieres uno solo, el tuyo habitual, para ser reconocida?
-Alirina, no me sorprende que te llamen la atención tantas
novedades y quieras saber qué se esconde tras ellas. Vosotras no habéis querido
utilizar los avatares que se pusieron a vuestra disposición a la entrada. Es
una de las razones por las que estáis llamando tanto la atención. Los avatares,
por muy originales que sean, son ya muy conocidos de todo el mundo tras tantos
años de ser utilizados. Vuestros cuerpos físicos apenas han sufrido una pequeña
transformación al utilizar el casco, que se ha limitado a reproducirlos de
forma que no se produzcan problemas al moveros por el Omostron. En cuanto a mi
cuerpo suelo utilizar el mismo avatar que elegí tras probar muchos de ellos. En
cierto modo se parece a mi cuerpo real, aunque las diferencias me parecían
pasar desapercibida. En las primeras sesiones es lo que más buscas. Pensarás
que no tiene mucho sentido puesto que en el mundo real nadie conoce a nadie
salvo excepciones. Existen pequeños grupos que se reúnen también en el mundo
físico, donde forman comunidades. Al principio los nuevos amantes sienten una
gran curiosidad por saber cómo será el sexo en el mundo real, las diferencias y
si merece la pena seguir visitando el Omostron todas las noches o si el
contacto físico tradicional, hoy casi olvidado, es mejor que este sucedáneo
proporcionado por “H”.
-Perdona Elielina, me gustaría conocer un grupo de los que se
reúnen en el mundo real. ¿Es posible?
-Sí, os presentaré a alguien que conozco, pero es mejor que
nos movamos. El círculo comienza a cerrarse porque el ansia que tienen de
tocaros les hace perder el control. Seguidme de cerca. Os iré abriendo camino.





