martes, 10 de julio de 2018

TERROR EN LAS MENTES IV


   



 CARTAS MENTALES DEL TELÉPATA LOCO III


Querido amigo:

Veo, gracias a los dioses amables de la telepatía, que va usted entrando en razón. En su amable carta de ayer  me pedía perdón por su destemplada reacción a mis misivas. Nadie es perfecto, como dice el gracioso millonario a Jack Lemon al terminar "Con faldas y a lo loco". Usted no creía y ahora continúa sin creer. Como le dijo Santo Tomás al maestro, cuando se le apareció en aquel sorprendente cuerpo invisible, si no meto mi mano en tu costado, etc-etc. Usted, querido amigo, es más incrédulo que Santo Tomás. Pero no obstante sería malévolo si no apreciara en su última misiva un espíritu más abierto, más generoso y menos cientifista. Esta nueva actitud puede que se deba en parte a las jaquecas que sufre cada vez que recibe una nueva carta mental. Las coincidencias hacen a la ciencia. Que diría el sabio Demostrato... No, no lo busque en el diccionario porque me lo acabo de inventar.

Me alegro mucho de sus jaquecas. Ya sé lo que está pensando de mi. Que soy un canalla sin escrúpulos. Pero la raza humana no escarmienta sino recibe suficientes garrotazos. Es ley histórica irrebatible. Continuando con las divertidas anécdotas de mi vida telepática, le diré, querido amigo, que a la vista de las palizas sufridas, accedí a guardar para mi coleto este sorprendente secreto, descubierto gracias a una coincidencia. Me dije que allá los demás y que aprovecharía mi varita mágica para lograr lo que pudiera, sin el menor remordimiento de conciencia.

De esta forma comí más caramelos que cualquier otro niño de la historia. Gracias, por supuesto, a la sugestión mental que probaba una y otra vez, con evidente éxito, con mis compañeros de clase. También aprobé los exámenes con la gorra que llevaba en la mano por respeto al profesor. Me ayudó mucho un niño empollón, un superdotado, que diríamos ahora. Nunca pudieron pillarme copiando porque yo no soy tonto, aunque lo parezca. En lugar de sacar dieces a manta y matrículas de honor, para acabar de una vez por todas con el honor calderoniano, me limitaba a aprobar raspao. Así el profesor no podía sospechar, como ningún listo que se precie puede sospechar de los raspaos. Es la perra suerte que tiene, dicen encogiéndose de hombros, y esperan para ver si la próxima vez palmas.

Era milagroso que aprobara siempre, no dando un palo al agua. Aunque más milagroso hubiera sido que sacara un diez, eso sí les habría puesto sobre aviso. Como les ocurre a todos los perseguidos de este mundo, yo sabía muy bien que se me envidiaba, que está en boca de todos los murmuradores y que algunos ya empezaban a colocar pedruscos en mi camino. Pero mi suerte continuaba guardándome de todas las asechanzas de los malvados. Así, por ejemplo, si gracias a mis dotes telepáticas llegaba a saber que mañana me preparaban una buena. Entonces caía con fiebre -nada más facil para un telépata que producirse fiebre- y me quedaba en la cama leyendo tebeos de Mortadelo y Filemón.

Tanta suerte no podía pasar desapercibida y al matoncito de la clase (los hay en todas partes) se le ocurrió aprovechar "esa potra" para ganarse unos durillos a las quinielas. Como yo me negara a colaborar, un día, al salir del cole, me secuestraron, me ataron a un árbol del patio y me amenazaron con no dejarme volver a casa, con hacerme pasar allí la noche (¡Uy qué miedo!). Decidí, pues darles unos resultados al azar, aunque procurando que algunos fueran aciertos fijos. Ya sé que esto no es telepatía, querido amigo. No le estoy tomando el pelo. Lo que ocurre es que no puedes desarrollar un músculo sin que todos se desarrollen un poco. Confieso que tenía también algo de vidente. Facultad a la que no hice mucho caso porque siempre me fallaban los grandes, el Real Madrid, el Barcelona, y poco más, que en aquella época no existía liga de las estrellas.

Tuvieron la gran suerte de que con los aciertos fijos que les di, acertaron por casualidad algunos otros, con lo que llegaron a cobrar cuatro perras en las quinielas. Esto les animó tanto que me ataban todas las semanas al maldito árbol, obligándome a decirles la quiniela de 1 a 2, pasando por la X. Se volvieron avariciosos. Querían acertar un pleno en solitario. Me harté de tal manera que cada vez que me ataban al árbol les levantaba unas jaquecas de padre y muy señor mio. Así conseguí que me dejaran en paz.

¿Qué cómo quedará el Real Madrid el próximo domingo? Apunte...Cero-dos. Y juega en casa... No, no me pregunte más detalles. Y déjese de tonterías. ¿Qué es eso de hacernos millonarios a medias?...La telepatía se practica por amor al arte, no para hacerse uno millonario. Vaya tomando nota.

Y ahora me despido hasta una próxima carta mental, que será más larga y enjundiosa, porque ahora ya no bloquea su mente como acostumbraba. Ninguno de los dos sufrimos las correspondientes jaquecas y así es un placer charlar un rato. Esto de la telepatía es como el zampar, que todo es empezar.

Un abrazo, coleguilla.
Suyo afftmo.
El telépata loco.





lunes, 2 de julio de 2018

DICCIONARIO COLOQUIAL HUMORÍSTICO IV

DICCIONARIO DE PANDILLA IV




PONERSE LAS PILAS

Eran otros tiempos donde casi todo funcionaba a pilas, el transistor y cualquier artilugio viandante que pudieras llevar de un sitio a otro. Ahora pilas, lo que se dice pilas, solo las uso para los mandos del televisor y poco más. Ponerse las pilas era lo que hoy llamaríamos recargar batería, recargamos el móvil enchufándolo a la red, al ordenador, al coche, con el cable USB las pilas han dejado de ser esenciales en nuestras vidas. Como mis años ya no me permiten formar parte de pandillas desconozco si se ha cambiado por "enchúfate el USB" o algo por el estilo. Estar sin pilas era estar deprimido, alicaído, tontaina, tristón, no mirar ni cuando pasaba una chorba de buen ver. En aquellos tiempos se hablaba poco o nada de depresión o enfermedad mental, simplemente estabas sin pilas. No podías salir así con la pandilla so pena de convertirte en un "muermo", casi el peor de los personajes de pandilla.




MUERMO

Un muermo era un miembro de la pandilla que se tomaba una cocacola en lugar de un gintonic o un cubalibre. Si no dabas unas caladas al porrito eras un muermo. Si no le decías algo, lo que fuera, a una chica guapa que pasaba por tu lado, eras un muermo. Si no te gustaba este o aquel cantante, rock, eras un muermo, salvo que en tu pandilla gustara el jazz, la música negra, entonces se aceptaba que no eras un muermo, sino que discrepabas o te gustaba la música minoritaria. Eso sí, si te gustaba la música clásica eras un muermo sin remedio. Eras un muermo si te entraba el sueño y te ibas a casa antes de que se cerrara la discoteca o no querías tomarte el chocolate con churros antes de retornar a la piltra antes de las ocho o las nueve de la mañana.




PILTRA

La piltra era algo más que irse a la cama, fuera esta grande o pequeña, estuviera en casa de mamá o en un piso cutre. No te ibas a la piltra con la novia, sino a la cama. Irse a la piltra era lo último, cuando estabas muerto, o demasiado "cocido" para andar al fresco. Uno se va a la piltra como los vampiros se iban al ataúd o a la tumba, porque si llega el sol te puede cocer vivo. A la piltra solo se van los miembros de la pandilla cuando se quedan dormidos en cualquier sitio, incluso en el asfalto, cuando se ha cerrado todo el ambiente nocturno, discotecas, pubs, guateques, tugurios, parques, cuando la policía te mira mal allí donde te encuentre. En la piltra lo único que haces es dormir tranquilamente el sueño de la muerte hasta que resucitas y comienza otra vez la movida. En la piltra no se lee o se escucha música o se rumian los problemas, llegas como puedes, te dejas caer a plomo y que la piltra te acoja.

EL HUERTO

Cuando ligas no te la llevas a la piltra, ni siquiera a la cama, te la llevas al huerto. El huerto es un lugar indefinido que lo mismo puede ser el asiento trasero de un coche que un trozo de césped escondido tras un seto, que el apartamentito del pijo de la pandilla que lo tiene porque le pagan el alquiler los padres o porque le han enchufado a una buena central eléctrica. En el huerto solo se hacen guarradas, porque al amor romántico no te lo llevas al huerto sino a dar un paseo a la luz de la luna o de viaje al extranjero o al cine. En aquellos tiempos las parejas de hecho eran solo para los valientes y discretos, antes del matrimonio un romántico no se llevaba a la novia al huerto, eso solo estaba previsto para aquellas que la pandilla calificaba de "guarrindongas". Eran tiempos machistas, sexistas, donde la mujer era objetivada con mucha frecuencia, era ciudadana de segunda clase, se la trataba como un divertimento de discoteca y solo se le decían cosas bonitas en la intimidad, cuando no había nadie que pudiera contárselo a la pandilla. El huerto era el lugar donde crecía el deseo, la libido, donde iban los cachondos que tenían la suerte de encontrar una "guarrindonga". Los tiempos no han mejorado aquella repugnante situación porque ahora muchas pandillas se han transformado en manadas de bestias sin cerebro que aprovechan la selva nocturna para buscar las presas más fáciles. Aquellos tiempos fueron los que fueron y las pandillas normalmente solo servían para ir juntos a las discotecas, o beber, o fumar porros, porque había mucho miedo y mucha baja autoestima y cuantos más mejor, menos se notaba el miedo, pero desde luego que hubiera sido inimaginable la manada, producto de el Internet más oscuro.

domingo, 24 de junio de 2018

EL CLUB DE LA COMEDIA EN EL TEATRO MÁGICO III

MONÓLOGO DE UN POLÍTICO

POR AMABILIO, UN POLÍTICO GENTIL




NARRADOR/ El club de la comedia, en el teatro mágico, ha permanecido cerrado durante algunos años, oscuro como boca de lobo, criando telarañas, las butacas vacías, el escenario como la cueva del dragón, a la que nadie se asoma por miedo a ser quemado por la santa Inquisición. Lo lógico en estos casos es que hubiera sido okupado por okupas de variada especie y pelaje, incluso okupas cultos que hubieran pintado sus paredes con grafitis y representado el teatro del absurdo, de Ionesco, pongamos por caso, o simplemente por sin techo para refugiarse de la lluvia, quemando sus butacas para calentarse, cazando ratas para alimentarse y durmiendo a pierna suelta porque no hay mejor infusión soporífera que tener la conciencia tranquila y nada que perder, así se caiga el mundo sobre las cabezas de todos.

Curiosamente nada de esto ha ocurrido. Tal vez se trate de simple respeto al gran templo del humor o de aleatoriedad de la suerte que siempre les toca a quienes no se la merecen o puede que se deba a la estancia de Pedro San Juan el apocalíptico, quien buscó refugio de sus perseguidores entre estos abandonados muros, donde se entrenó echando discursos apocalípticos durante un tiempo. En la nueva programación del club de la comedia veremos en diferido alguno de estos discursos, gracias a que el anterior empresario dejó grabando unas cámaras de seguridad o espías, que lo han grabado todo, hasta la nada, algo que ahora es posible gracias a los discos externos. 

El nuevo empresario, no vamos a dar nombres ni a decir quién es quién, al menos de momento, ha decidido la reapertura del club de la comida por todo lo alto, a lo grande, buscando una invasión de espectadores que paguen una módica entrada para resucitar el humor, como se dice en los tickets. Su idea no es mala, ya veremos el resultado que da. El primer monologuista del nuevo club de la comedia será Amabilio, un político gentil, quien ha fundado un nuevo partido político y tiene ideas tan revolucionarias sobre la política y la democracia que o se produce la revolución, de una vez por todas, o nos vamos todos al garate, que todo es posible. 

En el día y hora señalados, lleno hasta la bandera, la iluminación perfecta, el sonido muy alto, para que lo escuchen hasta los sordos, sale a la palestra o escenario Amabilio, que viste traje gris, sin corbata, deportivas, gafas de sol y pelo peinado con raya en medio. Se mueve sin prisas por el escenario y cuando le da la real gana comienza su monólogo con tal impasibilidad que se diría que no hay espectadores, o no los ve o él es su único espectador.

LA POLÍTICA DE LOS NUEVOS TIEMPOS

Queridos electores, queridos futuros electores, queridos hermanos todos en la nueva democracia, soy plenamente consciente del odio que sentís hacia los políticos, por eso les votáis una y otra vez cada vez que hay elecciones. Sé que os ha dejado de interesar la política y desconfiáis de todo y de todos. Se que si pudierais colgarnos a todos los políticos nos lincharíais sin dudarlo un segundo, pero siempre que alguien se encargara de gestionar el bien común, vuestros intereses, y lo hiciera bien, claro, porque una cosa es predicar y otra dar trigo. Que aquí hay muchas burras que van al trigo y no sé si habrá trigo para todas.

Os preguntaréis cómo se me ocurrió meterme en política y fundar un nuevo partido político. Eso no se le ocurre ni al que asó la manteca, diréis, y con toda razón, porque meterse en política es no parar de recibir coscorrones, de los partidos situados a la izquierda, a la derecha, arriba y abajo, incluso de los miembros de tu propio partido, de los ciudadanos, de los extraterrestres, todo el mundo se apunta a darle un coscorrón al político,y así nos va, que cada vez somos menos, cada vez se va mas gente, se dejan los escaños vacíos, las poltronas criando telarañas, y a este paso habrá que reclutar políticos en las escuelas, reclutándolos con caramelos y mentirijillas ingenuas y candorosas, que los niños se lo creen todo y no ponen pegas a nada.

Con lo bien que estaba yo en mi casita, anónimo y feliz, con mi poltronita en varios consejos de administración de varias empresas, cobrando unos buenos sueldos y sin el menor miedo a las tarjetas black, porque cuando eres honrado no temes a nada ni a nadie. Con lo agradable que es pertenecer a la clase media-alta, más bien alta que media, con tu chalecito en una urbanización de la sierra, con guardias de Securitas Direct protegiendo tu intimidad, con cámaras por todo el perímetro, con alambradas electrificadas, disfrutando de una vida discreta, anónima, donde no falta de nada y no echas nada de menos, con tu familia agradable y anónima, sabiendo que nadie sabe tu nombre ni le interesa saberlo, pudiendo ir en tu coche a donde quieras y si te ponen una multa la pagas y no sales en los medios de comunicación. Y así, de pronto, sin más, das el paso, te lanzas a la política, sabiendo que te van a venir bien dadas de todas partes, incluso puede que se abra la tierra y te trague, que todo es posible cuando uno se mete en política.




Y te pones en el candelero, en el candelabro, en la diana, y todo el mundo juega a los dardos contigo y te conviertes en el chivo expiatorio perfecto, incluso para los hombres del tiempo. Si algo va mal, tú tienes la culpa, si hay un terremoto es porque pisaste de mala manera, si la economía se hunde es porque tú pesas mucho y no podías ir en el barco, con todos. No hay derecho, el político recibe todos los guantazos, de todo el mundo, en todas partes, y a cambio qué. Eso digo yo, qué de qué. Porque no es por el sueldo, ganamos más en la privada, no es por la fama, porque seríamos más famosos participando en los reality shows. No es por el erotismo del poder, un orgasmo cada vez que te sientas en la poltrona y los tentáculos del poder te masajean las partes, porque todo el mundo sabe que los jefes no se enteran de nada, puede faltar dinero de la caja, que ellos no se enteran, eso es competencia del tesorero, puede haber alcaldes corruptos, subordinados que lo mangonean todo y producen terremotos en la economía sumergida, que uno no se entera de nada porque nadie le dice nada. ¿Tendrá la culpa el político que sentado tan ricamente en su poltrona intenta gestionar la rex pública, que no la república, porque si tienes una monarquía confórmate y no busques las cosquillas a nadie, el bien común, los dineros de todos, el futuro de todos y cada uno de los ciudadanos y lo hace lo mejor posible, con una honradez a prueba de bomba, si no se entera de nada porque nadie le dice nada? ¿Acaso no son culpables ellos, los que están por debajo y tienen que rendir cuentas que nunca rinden y tienen que decir cosas que nunca dicen y tienen que hacer cosas que nunca hacen y no tienen que hacer cosas que hacen y rehacen? Ellos, ellos, son los culpables de todo. No voy a estar yo levantándome de la poltrona cada dos por tres para vigilar el trabajo que hacen otros, bastante tengo con el mío. Y si mienten pues que les pongan el polígrafo, y si echan mano a la caja común, pues que les hagan auditorías externas y que encuentren hasta el último céntimo extraviado. Que uno no puede estar en todo, bastante tiene con lo suyo.

¿Se dan cuenta? Con lo ricamente que estaba siendo yo un anónimo, un privado, y ahora quiero meterme a político para gestionar la rex pública y que te den por todos los costados. ¿Qué saco yo de esto? Solo dolores de cabeza, broncas con la señora, no ver a los hijos, padecer insomnio, jaquecas, migrañas, tener que soportar que te llamen de todo. ¿Qué se me ha perdido a mí en esta selva? Porque no solo pierdo comparado con lo que tenía, sino que encima tengo que soportar a ciudadanos analfabetos que te dicen lo que quieren y encima les tienes que dar la razón y acariciarles el cráneo para que te voten en las próximas elecciones. Que ser político es como depender de las inclemencias del tiempo, que quiere llover hoy, aunque no toque, pues paraguas y a aguantarse. Que quiere nevar en pleno verano, pues nos vamos a esquiar. Que el campo y los árboles tienen sed, pues me voy con la manguera de mi jardín y riego donde haga falta. ¿Y te lo agradecen? ¡Que te van a agradecer! Te quitan los votos cuando quieren, te dicen que lo has hecho mal porque tus subordinados han actuado como topos cegatos para lo que no sea su interés monetario personal, y cargas tú con la culpa de todo el mundo.

¿Y para eso quiero ser yo político? Pues no, para eso no. Porque como ciudadano estoy harto de soportar tanta mentira, tanta manipulación, tanta desvergüenza, tanta tomadura de pelo, tanto caradura, tantas promesas incumplidas, tantas caritas de niños buenos que en su vida no han roto un plato y luego te enteras que jugaban al tiro al plato en su jardín. Y es por eso que quiero regenerar la política fundando un nuevo partido político, porque miren que lo intenté en todos los existentes y allí no te puedes mover, todo el día firme, saludando al jefe de turno, diciendo sí "guana" a todo lo que diga, aunque sea una estupidez de elefante elevado al cuadrado. Allí solo progresabas a puñaladas traperas y a mí no me gusta eso. Nada de puñales, al pan, pan, y al vino, vino, y con tiento, no sea que te pases de lo permitido y te hagan un control de alcoholemia. 

Yo estoy aquí, queridos ciudadanos, porque he venido. He venido para deciros que la edad de la mentira se ha terminado. Que nadie os diga que la democracia no puede ser mejorada, es lo que hay y no hay más, porque todo puede ser mejorado, incluso a la perfección le salen arrugas con el tiempo y siempre puede ser reconstruida con un buen lifting facial. Que no os engañen diciéndoos que en el arcoiris no caben más partidos, porque los colores pueden mezclarse hasta el infinito y siempre puedes estar un paso más a la izquierda o a la derecha, o subirte a una silla que te permita estar un centímetro por encima de cualquiera. He venido, porque aunque no pueda decirlo y vosotros no podéis oírlo, ni mucho menos transmitirlo, he venido a terminar con los partidos políticos. Sí, porque las siglas son enormes paraguas bajo los que se refugian todos cuando llueve, lo mismo da que sean corruptos que honrados, calvos que con peluquines, más listos que el hambre que más tontos que el que asó la manteca. Un partido político, unas siglas, no pueden amparar a todo el mundo sin antes haber pasado por el arco de los metales, para ver si lleva metralla en el cuerpo. Ya está bien de amparar a los corruptos y mentirosos y manipuladores y canallitas de tres al cuarto, que no paguen justos por pecadores, que los pecadores vayan al infierno y que los justos soporten sin inmutarse las pruebas del Santo Job. Porque a cada uno lo suyo, cada uno en su casa y Dios en la de todos. Que cuando lleguen las elecciones cada uno pague por lo que ha hecho y que no se pueda meter en una lista al corrupto y quede amparado por el paraguas de la sigla, así llueve o truene. Y que cada cual responda en persona, personalmente, de lo que hace o deje de hacer y no buscarse la típica disculpa de que por muchos carneros lanudos negros que haya en el rebaño, el rebaño es blanco e impoluto porque hay más ovejas que carneros. Que no, que os digo que no, que si hay un carnero negro que lo vea todo el mundo y que lo voten, si tienen redaños, y que luego no se quejen. Pero no se puede seguir amparando a las ovejas negras o carneros bajo las siglas de los buenos, porque por mucho carnero que haya en nuestras filas nosotros somos los mejores y nadie como nosotros. Pues no, la ética más elemental dice que no se puede amparar a nadie que sea un carnero, por Dios, faltaría más, que embistan los carneros de nuestro rebaño que nosotros no somos culpables, no somos conscientes. Y una mierda... Perdón, perdón, perdón. que estoy perdiendo el control y alguien que no se controle no puede ser político, porque en sus manos estarán todos los huevos y si tiembla, por miedo y por rabia, o por lo que sea, los huevos van a ir al suelo y se va a organizar la gran tortilla.




Yo soy el futuro, ñoras, ñores, si no me quieren votar, que no me voten, pero luego no se quejen. Puedo prometer y prometo que la democracia será mejorada y las listas cerradas serán clausuradas y cada cual responderá de sus actos, buenos o malos y será juzgado y absuelto o condenado. Puedo prometer y prometo que devolveré la ética a la política, aunque para ello tenga barrer todos los días a fondo, mi casa, la calle, los parques, los edificios públicos, lo que sea. Me haré basurero por vosotros, pasaré hambre por vosotros, si vosotros no tenéis pan yo tampoco, si vosotros no tenéis techo, pues yo tampoco. Acogeré en mis brazos, quiero decir, en nuestras fronteras a todo el que quiera llegar, porque todos somos hermanos y las fronteras son artificiales y el que pase hambre en su tierra tiene todo el derecho del mundo a buscar pan en tierra extraña. Y nada de que si dejamos entrar a todos aquí no vamos a caber, porque a la meta se llega paso tras paso, y si nosotros no damos el primero paso nadie lo dará. Convenceremos al mundo de que hay que instaurar un nuevo orden mundial, de que las fronteras son artificiales y de que la mejor manera de que no vengan a tu casa, a llamar a la puerta, y pedirte un mendrugo de pan es llevarles a las suyas lo que necesiten. Si quieren industria, pues les financiamos la industria, si quieren una buena agricultura,pues aquí estamos nosotros para echarles una mano. Porque en eso se nota que somos hermanos en que todos nos damos la mano, por encima de fronteras artificiales, no importa el color de la piel, ni que seamos más bajos o más altos, más cabezudos o más pepinudos, que la naturaleza nos hizo como nos hizo por algo y todos salimos del mismo barro. No seamos timoratos, que si esto, que si aquello, que si lo demás allá, que si otros países construyen muros les va a ir mejor, que si crean ejércitos de policía seguro que controlan hasta una hormiga que pase la frontera. Que no, leñe, que los muros no son la solución, que los muros se pueden saltar, o se puede excavar por debajo, o se pueden tirar a patadas o acaban cayendo por la erosión del tiempo. Todos somos hermanos, la humanidad es global y no está partida en rodajitas como el salchichón. Propongo el comienzo de la fraternidad universal, que todo país que construya muros quede aislado dentro de ellos, que quienes se hinchen a marcar fronteras queden marcados de colorines, para que todos sepan que no se puede luchar contra la naturaleza y si el arcoiris está formado de todos los colores aquí no pueden venir cuatro listos a decir que la naturaleza es blanca o negra o todo lo contrario.

Ñoras, ñores, ciudadanas, ciudadanos, ciudadanitos, ha llegado el momento de cambiar la política, no podemos seguir sentados, viendo cómo todo el mundo hace lo que le da la gana, en su propio interés, porque no se puede hacer otra cosa. Este es el nuevo partido político que os presento y al que os pido que votéis. No tiene nombre porque no quiero siglas como paraguas, no tiene presidente porque aún no se ha votado, pero os pido que me votéis como vuestro presidente, y sino allá vosotros, ya me llamaréis cuando me necesitéis, y entonces os haré una pedorreta. Al final va a resultar que la democracia no puede vivir sin el voto, pero yo os digo, fijaos bien, que día vendrá que tontos nos hará, y cada votante deberá responder de su voto y si vota mal no podrá quejarse y si vota bien podrá exigir y si no quiere votar que no vote, tonto el que no bote, repito, tonto el que no bote. Y aquí cada cual tendrá que asumir la responsabilidad y la consecuencias de sus actos. El voto seguirá siendo secreto, pero cuando un votante se queje, un chip, que se le ha incrustado en el dedo, al tocar el voto, se encenderá y sabremos si ha votado a quien no debería votar y entonces no se le hará caso, o si ha votado al que ha hecho promesas podrá exigir que las cumpla. No estoy preconizando el regreso del Gran Hermano, pero leñe, ya está bien de tirar la piedra y esconder la mano. Que los que voten a los corruptos no se quejen luego de que les mangan el dinero y quienes voten a los que prometen que luego exijan su cumplimiento, que aquí los cheques en blanco se han acabado, o se cumple lo que se promete o patada en el culo y si no puedes cumplir, no prometas. Y...


Ejem ejem ejem. Que me estoy quedando ronco. Pues nada, ciudadanas y ciudadanos, podéis pasar ahora por las mesas que hay a cada lado del escenario y dais vuestro nombre y apellidos, os registráis en el nuevo partido, dais una pequeña donación y prometéis votarme. Que luego ya veremos lo que se hará. Que hay cosas que no las cambia ni un terremoto. Lo que yo sí os digo y os prometo es que nunca os voy a mentir, si digo que como en este partido alguien meta la mano se tendrá que ir, se irá, y si no me entero, pues me voy yo y santas pascuas. ¡Con lo feliz que estaba donde estaba! Que solo lo hago por vosotros, porque os quiero. Si es que soy un santo, un santo.

lunes, 18 de junio de 2018

EL CLUB DE LA COMEDIA EN EL TEATRO MÁGICO II



EL HUMOR Y EL HUMORISTA POR OLEGARIO BRUNELLI, EL HUMORISTA “NUMBER ONE”, NARRADO POR EL EMÉRITO ACADÉMICO MR. SLICTIK, QUE SE ENCUENTRA SITUADO EN PRIMERA FILA, CON LOS OJOS MUY ABIERTOS.

NARRADOR: Olegario es un hombre cincuentón, bajo, gordito, calvo, con gafas de un diseño posmodernista, tal vez de Don Alcanfor, modisto y decorador, sus cristales tienen tantos colores como el arcoiris o más. Hace acto de presencia en el escenario vestido de luto riguroso, traje negro, corbata negra, zapatos negros de charol, en el brazo derecho lleva un brazalete negro. Camina como un pato mareado hasta el pedqueño podium del escenario. Toma el micrófono de a pie (hay otros sentados, tumbados, etc) y se mueve con él como si fuera su pareja de baile, una hermosa y sensual bailarina. Se para en el centro del escenario, mira al público (inexistente pero posible o hipotético), mira al emérito académico Mr. Slictik o sea a mí, al narrador, y comienza su show, de aquesta guisa:

-Ñoras, ñores, ñoritas, ñoritos, señoras, señores, caballeras, caballeros y hasta caballos, si hay alguno en la sala. Me llaman Olegario, aunque yo me llamo tonto y otros me dicen Olé-Olé, pocas veces, las más Márchate. 

Mi apellido Brunelli es por mi padre, un italiano cachondo, machista, amante de la ópera y de la tortilla de patata, causa fundamental de que viniera a España, encontrara a mi madre, una lozana andaluza, llamada Dolores de Triana, la hiciera un bebé, o sea yo, y se marchara con tal rapidez, que si te he visto no me acuerdo.

Tal vez debido a este suceso dramático que ya desde bebé comenzara a verlo todo negro, hasta la papilla, creo que hasta el pecho de mamá, aunque en realidad puede que me confundiera, como era niño… quiero decir que mamá era tan morena que a lo mejor veía su pecho negro, cuando en realidad era moreno, muy moreno.

No supe que yo, en realidad, era un humorista nato hasta muchos años después. Hasta entonces nunca dejé de portar unas gafas negras, casi opacas, para ver lo menos posible de la realidad y de la vida. Pero un año, estando yo en Cádiz, por casualidad, una chirigota decidió despojarme de mi ropa, como broma, y me colocó unas gafas de colorines sobre el puente de mi nariz… Estas…

NARRADOR: Brunelli se las quita y las enseña al amable público.

-De esta guisa, desnudo y con gafas de colorines, me paseé por todo Cadiz, disfrutando del carnaval, y éste, el carnaval, disfrutando de mi. La gente me miraba y se reía, yo miraba a la gente y me reía. Así deberían ser las cosas en nuestra sociedad, especialmente en política, si los políticos se ríen de nosotros, nosotros deberíamos reírnos de los políticos.

De esta forma tan chusca y chabacana descubrí el humor y ya nunca lo dejé, ni él a mí, como un buen matrimonio, que puede tener amantes esporádicos, pero que siempre viven juntos y se hacen cosquillas juntos. 

-¿Qué es el humor? Me preguntas clavando tu mirada atormentadas en mis ojos.
-Humor eres tú, respondo.

NARRADOR: Se oye una música de tango y Brunelli baila con el micrófono. Se para otra vez y señalando al hipotético público, prosigue:

-Sí, humor eres tú y tú… y nada más que tú.

NARRADOR: Vuelve a bailar mientras suena la vieja cancioncilla cuya letra decía: “me gustas tú, y tú y nada más que tú”, etc. Se para y resopla, el esfuerzo debe ser importante para un hombre tan gordito. 

-Todos llevamos un humorista dentro, lo mismo que también un político, solo que pocos se atreven a descubrir al segundo. En nuestra mano está elegir ser víctima o verdugo. ¿Quién es quién? Depende de cómo, quién, cuándo y dónde. Ahora mismo el político es mi víctima, la diana de mis dardos envenenados. Fuera de aquí yo soy la víctima del político y sus peregrinas ideas. Como paso más tiempo fuera de aquí que dentro… pues hagan ustedes sus deducciones de quién es el verdugo y quién la víctima.

NARRADOR. Brunelli se quita de nueva las gafas de colores.

Se preguntarán, muy en serio, por qué me he puesto de luto. ¿Puede un humorista ser serio o hacer algo serio en su vida? Ya lo creo, dicen que los humoristas somos los tipos más serios y trágicos de la creación… y puede que no anden descaminados quienes así piensan.

NARRADOR: Suena un vals y Brunelli baila con el micrófono, lo besa, se para, prosigue:

-En serio, yo soy un desgraciadito, mi padre me abandonó, mi madre se amargó y me amargó la vida con su leche amarga de su pecho moreno. He vivido en una trágica soledad toda mi vida. Las mujeres me huyen porque como demasiado y estoy gordito. ¿Qué quieren que haga? ¿Qué me prive del único placer que me queda en la vida?

NARRADOR: Se toca la barriga con regodeo y camina como un pato mareado. Se desabotona la camisa y enseña la barriga desnuda al respetable. Se da palmadas en dicha barriga que suenan como timbales. Y prosigue.

-Bueno, tal vez mienta. También disfruto con el humor. No siempre, porque…. Porque hay muchas clases de humor y de humoristas. Si les gustan las etiquetas, aquí tienen unas cuantas.

NARRADOR: Se saca del bolsillo un montón de etiquetas y las arroja al aire, como confeti. 

-Está el humorista generoso. Primero se autoparodia, se hace sangre, se… burla de sí mismo, y cuando ya no le queda sangre en las venas, aprovecha para burlarse de los demás.

-Está el humorista matafire: todo el mundo es un cordero en el matadero y él les clava el cuchillo en la garganta y luego se ríe. Cobra su estipendio y se va a tomar unas copas con los amiguetes. Lo que les suceda a los corderos no le preocupa, nunca le ha preocupado y nunca le preocupará.

-Está el humorista intelectual. En lugar de escribir novelas nos las cuenta en el escenario y de forma amena.

-Está el humorista chabacano. O no le llega para ser intelectual o decide que sus espectadores son chabacanos y les da lo que quieren… chistes malos, groseros, basura.

-Está el humorista… Pero dejémonos de etiquetas

NARRADOR: Comienza a dar patadas a las etiquetas como si fueran balones de fútbol. Sale corriendo y regresa vestido de bufón. Se pone las gafas de colorines.

-¿Quieren recibir una lección magistral sobre el humor? Pues vayan a la universidad. Yo soy un pobre bufón, y los bufones no damos lecciones… las recibimos… de todo el mundo. Eso sí les puedo dar algunas técnicas que a mí me funcionan, tal vez porque sea gordo y los flacos necesiten técnicas diferentes. Eso no lo puedo saber.

NARRADOR: Suena música de rap y se pone a bailar como una peonza rota.

-Si quieres hacer humor, tomen situaciones reales y estírenlas como si fueran chicles, llévenlas al extremo. La extremosidad es la madre del humor. El padre es desconocido.

-Si quieren hacer humor tomen unas cuantas personas, agítenlas como en una cubitera de cóctel y saquen solo lo malo… o saquen solo lo bueno, pero llevado al extremo.

-Si quieren hacer humor, dibujen caricaturas y denles vida, como hicieron con Pinocho, el muñeco de madera. 

-Si quieren… pero ustedes solo quieren pasárselo bien. Pues entonces dejen que haga el humor que a mí me gusta.

NARRADOR: De pronto se lleva las manos a las partes pudendas y a grito pelado anuncia que está prostático y no puede contenerse. Se da la vuelta y desaparece caminando como si pisara huevos, con miedo a romper alguno y que le salga por la bragueta. Yo espero y espero y espero… pero no regresa. ¿Qué estará haciendo este hombre?







EL CLUB DE LA COMEDIA EN EL TEATRO MÁGICO I



PRESENTACIÓN

ÑORAS-ÑORES: Soy el emérito académico Mr. Slictik y estoy en el taller del loco, concretamente en el Teatro mágico, al ladito mismo del taller de Vocablo y del laboratorio de alquimia del verbo, donde el profesor Cabezaprivilegiada intenta aplicar las leyes cuánticas para cambiar el mundo a través de la palabra.

Como observarán, si se fijan bien, el escenario del teatro mágico se encuentra vacío, aunque ha sido acondicionado para que funcione como club de la comedia cuando cualquier visitante, avisado, avispado o despistado entre y decida explicarnos su visión del mundo a través de monólogos humorísticos. Para ello dispone de un armario con fondo donde podrá disfrazarse de lo que le apetezca, de una mesa surrealista diseñada por don Alcanfor, modisto y decorador, con una botella de agua, un vaso de cristal o de papel (cada participante podrá engañar al respetable mezclando agua con gúisqui o hacer que la ginebra parezca agua) gafas para los miopes, gafas para los hipermetropes, telescopios para los que miran lejos, microscopios para los que miran cerca, etc etc. Disponen de un micrófono, de pie, sentado o tumbado, como ustedes quieran o de esos artilugios modernos que se pueden pegar a la oreja y sale un tubito hasta la boca y de esta manera ustedes pueden hablar por el servicio de megafonía y escucharse o no escucharse, según el momento.

Ustedes puede subir, prepararse, aclararse la voz, aclararse la mente, hacer ejercicios gimnásticos, etc etc hasta que estén preparados. Entonces nos cuentan lo que quieran, en un monólogo divertido, y hasta pueden reírse de sí mismos. Claro que para evitar el caos y la confusión que reinaba antes del primer día de la creación, habrá un tema mensual que por esta vez pone el presentador y que luego podrán acordar los participantes.

El tema para este mes, es decir hasta que comience la primavera el 21 de junio será el siguiente:

EL HUMOR Y EL HUMORISTA, QUIÉNES SON, CÓMO SE CONOCIERON, CAMINO RECORRIDO, HACIA DÓNDE VAN Y HACIA DÓNDE NO IRÁN NI ATADOS, ETC ETC

Mi homenaje a todos los humoristas que nos han precedido, especialmente a Tip y Coll, inventores o usuarios del "ñoras-ñores". A Miguel Gila, a Martes y Trece, Cruz y Raya, a Les Luthiers, a Charlot, Buster Keaton, el gordo y el flaco, y etc etc, que eran dos humoristas muy conocidos pero un poco grises.

YA PUEDEN COMENZAR

domingo, 10 de junio de 2018

DICCIONARIO DE ZOOANTROPOLOGÍA IV

NOTA DE AVISO: Olvidado completamente de esta serie humorística, la casualidad ha querido que recuperando antiguos textos, ancestrales diría yo, en viejos formatos que han tenido que ser reconvertidos, me encontrara con numerosos aunque no muy extensos esbozos de personajes zooantropológicos que he decidido merece la pena poner al día. Pido disculpas si se me escapa algo, porque "in illo tempore" yo era otra persona distinta a la actual, por lo que si alguno se siente ofendido deberá pedirle cuentas al yo que era y no al que soy. Cierto que la personalidad se prolonga en el tiempo, pero pueden creerme que aquella personalidad y la actual tienen poco que ver. Pido disculpas a todos los animales, a los que siempre he querido, pero ahora muchísimo más tras mi aleccionadora, tierna y dramática experiencia gatuna. Sé que estoy entre la espada y la pared, porque pidiendo disculpas a los animales ofendo a los humanos y si pido disculpas a los humanos ofenderé a los animales, esto no tiene remedio, así que mis disculpas a todos y si alguno, animal o humano, se siente ofendido puede retarme a mortal duelo, que yo me dejaré morir de mil amores. A quien no pediré disculpas es al vulpes aviesus de las finanzas, porque no se lo merece, y si me reta a duelo, haré lo posible por sobrevivir. 

ZORRO AVIESO/VULPES AVIESUS 




Dice la leyenda que John “Cabezaprivilegiada” y nuestro querido amigo “Hipopótamus Hipocondriacus” llegaron a ser excelentes amigos a pesar del abismo que les separaba, tanto en cuanto al carácter e ideas de ambos como en cuanto al físico –John fino como un Quijote amojamado e Hipopótamus obscenamente gordo como cuatro Sancho Panzas. No faltaron bromistas, nunca faltan, que llegaron a compararles con los personajes inmortales del genial manco aun cuando John poco más tenía de Quijote que su llamativo físico. En cuanto a Hipopátamus aparte de su físico y su desmedida afición a la comida era difícil encontrar algún rasgo de carácter que le asemejara a Sancho Panza puesto que era un hombre extremadamente idealista y soñador. 

Continua contando la leyenda que al lamentarse Hipopótamus, a quien desde ahora vamos a llamar por su nuevo apodo, Slim el vengativo, puesto es así como él quiso ser conocido en la historia, sobre lo que podría comer de allí en adelante John sintió tanta compasión al verle hincarse de rodillas y lamer el césped en un vano intento de arrancar hasta las raíces, que le ofreció un puesto de trabajo como su ayudante, cuyo sueldo sería suficiente para alimentar todo su corpachón. John, siempre amable, le sugirió se pusiese a dieta al menos durante un par de meses al año para evitar los achaques que padecen todos los gordos. Slim, por no decepcionarlo, aceptó la sugerencia aunque para su coleto se dijo que ya haría él lo que le pareciese más conveniente al respecto. 

Este editor, convertido en narrador por azares de la fortuna, no puede dejar pasar la tentación de hacer una reflexión candorosa como todas las suyas respecto a la leyenda y la historia. Si bien la historia tiene muy pocos casos o "ixiemplos" de parejas famosas, de amistades nacidas contra viento y marea, de esa poco frecuente generosidad de dos corazones tan opuestos como el círculo y el cuadrado, la leyenda es mucho más generosa al respecto puesto que aparte de Quijote y Sancho, tenemos a Romeo y Julieta, a Tristan e Isolda, a.... por cierto que no me vienen a la mente otras parejas de leyenda que no estén formadas por macho y hembra, algo no tan difícil de comprender teniendo en cuenta la atracción que el sexo ejerce sobre todos nosotros. Ya metidos en harina esta editorial ofrece una sustanciosa recompensa a quien le cite parejas de hecho sin atracción sexual. Pueden llamar ustedes al 000..., en fin que ya se lo saben. Nuestro dúo cervantino pronto se convertiría en pareja imprescindible en todo acto social que se preciara. Slim ponía la salsa picante y John el postre empalagoso. El primero se dedicaba con gran placer por su parte a hacer retratos zooantropológicos a los asistentes más osados y temerarios de las fiestas y John después curaba las heridas producidas por Slim con el mimo de una dulce enfermera. 

Se dice que concretamente este retrato que les vamos a mostrar hoy se hizo en un cóctel promovido por un conocido político que quiso congraciarse con el mundillo de la cultura y la farándula en general. Lo cierto es que no puede saberse a ciencia cierta este extremo puesto que otros le ponen causa en un avieso decana que cumplió su corto mandato en la universidad Galacticiensis cuando Slim, entonces Hipopótamus, daba sus primeras clases como profesor de psicología en aquella universidad. Se dice de dicho decano que era muy, muy avieso, pero avieso como una vulpejo con un gen canallesco de cuarta generación al menos. Lo que más le dolió fue que dicho decano, tras una mala inversión en bolsa, intentara recuperar parte de las pérdidas con un recorte drástico en los emolumentos de nuestro amigo. Se cuentan encantadoras anécdotas del ingenio de ambos contendientes, pero parece ser que Hip... digo Slim, salió vencedor gracias a una serie de demoledores epigramas (aún no se conocía la ciencia de la zooantropología) en los que utilizaba la gracia ácida de los fabulistas clásicos sin el empalago moralista que les es propio. Pero los editores se niegan a dar más datos al respecto, lean ustedes el segundo libro de la nueva colección “Ciencias del futuro” donde por un módico precio podrán ustedes disfrutar de esto y de muchas más cosas. John y Slim estudian todos los aspectos de la vida humana con la sagacidad y delectación a que ya nos tienen acostumbrados. Llamen, llamen al 00.. ( para qué repetir un número telefónico ya tan conocido) y recibirán un gracioso regalo de nuestro nuevo fichaje Slictik con sus ya famosas Quijotadas. Y aquí, y sin más rodeos, vaya un aperitivito más. 

VULPES AVIESUS( El más zorro entre todos los zorros)




ESPECIE: Zorruna

SUBESPECIE: Aviesa

MORFOLOGÍA: Fina, escurridiza, pelambrera difuminada, cabecita enternecedora y seductora, dan ganas de acaricierle detrás de las orejas. Ojos que intentan ser perrunos pero son zorrunos en cuanto se descuida. 

ENTORNO: Urbanitas de alto standing, depredador financiero, resulta atractivo por su fino traje, una segunda piel, a veces se deja llevar por su imaginación y entra en el mundo de fantasía también llamado Internet y allí desarrolla todas sus cualidades zorrunas que en el mundo real encuentran demasiados obstáculos. Puede adaptarse a cualquier entorno para sobrevivir, incluso en los entornos de clases medias o aún más, puede esconderse en guetos donde la pobreza todo lo pone a la vista. No importa su astucia le permitirá engañar a quien no tiene nada y sacar algo, cualquier cosa. Su especialidad son los gallineros de las gallinas de los huevos de oro.


BREVE CRÓNICA DEL VULPES AVIESUS

Dentro de la especie zorruna existe una subespecie especialmente retorcida y sutil en su conducta, capaz de engañar incluso a los depredadores más terribles e inteligentes. La jauría de perros pierde el rastro fácilmente de este espécimen debido a que por el camino “vulpes aviesus” va dejando chismes de cada uno de los miembros perrunos de la jauría de forma tal que no paso mucho tiempo antes de que se queden detrás enzarzados en una pelea terrible a mordiscos. Ya sean perros o cualquier otro perseguidor, todos se quedan atrás, discutiendo si lo dicho o no dicho era verdadero, falso o semi de ambas,el zorro avieso ya está a salvo en su madriguera. Cuando esto no da resultado su falta de olor y su capacidad de imitar el de los demás crea confusiones de tal calibre que nadie sabe a qué atenerse sobre la bondad o maldad de los demás. Suele acabar mal ya que con el tiempo termina irremisiblemente por encontrarse con el ingenuo cazador que,sin encomendarse ni a Dios ni al diablo y sin preguntarse por olores que no percibe, dado su nulo olfato,dispara su escopeta de amplios cañones hacia su primera presa, y nunca suele fallar, la suerte del primerizo. 

Puede que algunas leyendas zooantropológicas sean solo leyendas urbanas o selváticas. Puede que la especie zorruna sea mejor de lo que algunos piensan, especialmente, aquellos ejemplares de zorros que se dedican exclusivamente a sobrevivir, utilizando para ello las facultades que les dio la naturaleza, tales como su astucia zorruna para difundir bulos, manipular, mentir con impasible ademán, sembrar falsos rastros, esconderse en la espesura, asaltar gallineros con pocas medidas de seguridad... Bueno, esto es más difícil de tragar, porque las gallinitas están indefensas y sus huevos son futuros pollitos y los pollitos son tan tiernecitos y están tan indefensos que por mucho que el zorro nos intente convencer de que él tiene que sobrevivir no podemos aceptar que sea de esa manera. Lo que de ninguna manera podemos aceptar es la conducta patológica del vulpes aviesus, también conocido como zorro de las finanzas. Bien trajeado, encorbatado, zapatos brillantes, cartera de ejecutivo de alto standing, con mucha labia, sonrisa amplia, vestido con la piel del pragmático idealista y romántico, con sinuosos movimientos se cuela en la sede de la bolsa, crea empresas financieras, especula como un canalla y se esconde en los reptilíneos escondrijos de la libertad de mercado, de la democracia, de la libertad a cualquier precio, y con dientes afilados sangra los cuellos de las ingenuas presas cuando pasan descuidadas por rincones oscuros no detectados por la señalización vial. El vulpes aviesus puede causar verdaderas masacres en su búsqueda de los gallineros con los huevos de oro, pero siempre saldrá bien librado alegando el liberalismo, la libertad de mercado, la democracia y que el capitalismo no puede ser perfecto, por mucho que se intente. He dicho "siempre" pero no es así, porque algún cazador primerizo le puede cazar en un disparo afortunado y cuando no es un cazador es un periodista o un juez incorruptible. 

Algunos ejemplares de "vulpes aviesus" se cuelan en entornos propicios a sus zorrerías, tales como los partidos políticos, el mundo empresarial, el deporte... lo que sea, con tal que haya muchas gallinas en el gallinero y las posibilidades de encontrar los huevos de oro suban exponencialmente. No perdonan, sus rapiñas son antológicas, y las suelen guardar en espacios boscosos especialmente densos, cercanos a pantanos o territorios de arenas movedizas. Sus nidos, cuando son descubiertos, sorprenden por la cantidad de huevos de oro allí almacenados. No importa porque el vulpes aviesus encontrará disculpas para todo, razones verosímiles, y con impasible ademán y rostro tranquilo, alegará que le persiguen por envidia cochina, porque nadie es tan astuto como ellos para aprovechar los agujeros legales, reglamentarios, administrativos, las zonas boscosas del mercado libre, del liberalismo más democrático, de la democracia más democrática, para deslizarse en las sombras diurnas o nocturnas hasta los gallineros más escondidos, realizando verdaderas zarrazinas de pollitos indefensos, de gallinas cluecas e incluso no desdeñan los gallineros más pobres y miserables, donde gallinas y pollitos, donde todos, todos, pasan hambre. Luego dirán, con sonrisa zorruna, que son gajes del oficio y que la libertad de mercado tiene sus efectos secundarios.

Jamás aceptarán verse en los álbumes de los depredadores más sanguinarios de la selva, ellos son otra cosa, sutiles y astutos zorritos que hasta pueden resultar simpáticos si uno ignora sus andanzas. Hasta ahora no se han cuantificado las pérdidas en vidas y gallineros que ellos han ocasionado. Tan astutos y zorrunos como siempre comparan sus limitados huevos de oro con los presupuestos nacionales o internacionales, con la suma de todos los sueldos de todos los trabajadores del planeta y dicen que eso no es nada, que un país, un planeta, se lo puede permitir. No se dejen engañar, en cuanto vean un vulpes aviesus, salgan corriendo, y miren a ver si le ha mangado la cartera... digo los huevos de oro. 


viernes, 1 de junio de 2018

DICCIONARIO COLOQUIAL HUMORÍSTICO III

DICCIONARIO DE PANDILLA III




La vida en pandilla daba para mucho, era una forma de vivir, de hablar, pero sobre todo de defenderse de la vida. Cuando estás solo todo puede contigo, cuando vives en pandilla solo tienes que hablar y la pandilla te acuna y te eleva el ánimo. Siempre he sentido una especial debilidad por el lenguaje coloquial y por el de pandilla especialmente. Había gente ingeniosa y con gran sentido del humor. Al menos en mis tiempos, hoy creo que todo es virtual y nunca sabes de dónde procede lo que te dicen, si está "cortao" o "enlazao".

CHORBO-CHORBA

Muchos de los términos coloquiales de la pandilla procedían del romaní o habla gitana. Siempre sentí curiosidad por este lenguaje que nunca he estudiado. Pero sí puedo decir que chorbo era cualquiera, conocido o desconocido, siempre que alguien de la pandilla lo llamara así.

Mira ese "chorbo" cómo camina, parece que anda "mamao".

La chorba era la novia, compañera, ligue o lo que fuera del chorbo. En aquellos tiempos no existían parejas de hecho y no se podía ir al ayuntamiento a apuntarse, pero cada cual vivía con quien le daba la gana. La libertad siempre existió, y si no existía uno se la tomaba.

Mira esa "chorba" qué buena está. Pero ten "cuidao" que me han dicho que su "chorbo" gasta malas pulgas.




TRONCO-COLEGA-COLEGUILLA Y OTROS MOTES DE PANDILLA

No era baladí cómo te llamaran tus "amiguetes" de la pandilla. Colega era un término usual y no significaba mucho.

Hola, colega, ¿cómo estás? Era como decir buenos días tenga usted.

Coleguilla era ya un término afectuoso. Un coleguilla era una buena persona que te pasaba la china o te hacía un favor o te daba unos duros cuando andabas a dos velas. Te podía fiar del coleguilla. Por eso cuando alguien de la pandilla te decía que iba a ver a "un coleguilla" sabías que las posibilidades de éxito eran altas.

Tronco, eso era ya un término reservado para los amigos entrañables, algo así como Mr. Bernie. ¿Qué pasa contigo "tronco"? Era un saludo entrañable y sabías que el otro estaba preocupado por ti o te quería tanto que te iba a invitar a una caña o a pagarte la discoteca. Vamos tronco, que esta noche vamos a ligar a una buena chorba en la discoteca. Hasta te podía pagar la entrada. En cambio si te decía vamos colega, no podías esperar nada, en todo caso que se la tuvieras que pagar tú.




LENGUAJE CHELI

Aunque dice la wikipedia, la wiki, que era un lenguaje propio de Madrid y de la movida madrileña, la verdad es que se extendió a toda España. Según la misma fuente se caracterizaba por la utilización de términos castizos o "disfemismos". Algo que acabo de aprender ahora y que significa, al parecer, el empleo de términos insultantes o despectivos o agresivos en lugar de utilizar otros más neutros. Y pone el ejemplo de "estirar la pata". 

Recuerdo que en nuestra pandilla se empleaba mucho lenguaje cheli, aunque nunca supe con certeza si nos llegaban de fuera o los inventábamos nosotros.

BASCA

La basca, con "b" y no con "v" como en un principio pensé que debía escribirse, no era, como llegué a pensar, un término empleado en Bilbao, donde estaban mis primos y demás familia, y que eran "mu brutos". Soy de Bilbao, qué pasa, decía mi primo. Basca era la pandilla, aunque también se llamaba peña o lo que fuera, que había muchos nombres.

Cuando dos pandillas se cruzaban por la calle, unos camino de una discoteca de donde venían los otros y los otros camino de la discoteca de donde venían los unos, se cruzaban frases como:

-¿A dónde va la basca o de dónde viene? También se empleaban expresiones como "mira esa peña" llevan un "cuelgue".