viernes, 11 de septiembre de 2026

UN DÍA EN LA VIDA DE UNA FAMILIA VANTIANA XXXIII

 


-Gracias de nuevo y nos vamos a acercar a nuestros guías Elielina y Oloviris que nos están aguardando para iniciar la visita detallada. Hola, Elielina. Lo voy a dejar todo en tus manos, pero antes me gustaría que me contestaras una pregunta. ¿ Existe alguna posibilidad de que podamos encontrarnos con “H”, bajo alguna forma, y hablar con él?

-Como sabéis acostumbra a utilizar toda clase de disfraces o formas para comunicarse. No suele hacerlo salvo que tenga mucho interés en alguien o deba prevenir o poner remedio a algo. A través de los cascos virtuales él está en contacto con todos los que se mueven por el Omostron y sabe si por algún motivo desean comunicarse con él. Si él quiere hablar con vosotras encontrará la forma, y sino ya le conoceréis cuando visitéis su palacio como tenéis programado en un próximo programa.

-Está bien. ¿Dónde nos vais a llevar ahora?

-Existen unas salas para contactar. Allí se sirven unos cócteles y comida ligera, se habla, se cambian impresiones y se decide lo que cada uno desea hacer cada noche. Los que somos habituales ya hemos quedado previamente de la noche anterior, pero si cambiamos de opinión o deseamos cambiar de pareja o buscar nuevas emociones, acudimos a la sala de contacto para echar un vistazo. Como vosotras sois nuevas seguro que seréis asaltadas. Os aconsejo que no os separéis de nosotros que vamos a quedarnos a vuestro lado toda la noche para enseñaros todo lo que sea posible del Omostron, que es muy extenso. Si decidís desaparecer con alguien que os guste mucho os dejaremos a vuestro aire y nosotros iremos a lo nuestro, como todas las noches. No os vamos a esperar para continuar con la visita, si desaparecéis de nuestra vista puede ocurrir cualquier cosa. Si encontráis a alguien de vuestro gusto mejor lo dejáis para una segunda visita.

-Es muy razonable lo que dices Elielina. Llévanos a la sala de contacto y si es posible hacéis de guardianes.

-Seguidnos. No necesitáis guardianes, si alguien os molesta se lo decís y si no os deja en paz solo tenéis que pensar en “H” pidiendo ayuda y él se encargará del acosador, desconectándolo y castigándolo como se merezca.

-Rosindra. Si te parece dejamos los contactos íntimos para otro día, si es que deseas repetir. Por mi parte lo decidiré cuando acabe la visita.

-Yo no creo que vuelva, pero nunca se sabe…

“Seguimos a nuestros anfitriones. Como los holovidentes estáis viendo, estamos en una sala muy extensa repleta de gente con los más variados ropajes, algunos muy excéntricos. Se han formado corrillos y los camareros con sus bandejas van de acá para allá, repartiendo. Elielina a parado a dos camareros, uno con licores y el otro con comida ligera. Nos acercamos.

-Os aconsejo que probéis este cóctel, ligero, burbujeante y con la dosis necesaria de alcohol para que vuestras mentes sigan controladas. Como deduciréis se trata de estímulos neurológicos que convencen a vuestros cerebros de que estáis bebiendo y comiendo. Vuestros cuerpos reaccionan como si estuvierais en el mundo real, aunque los efectos son muy diferentes.

-Está bueno este cóctel, ¿verdad Rosindra?

-Ya lo creo, cuando lo termine pediré otro.

-Una pregunta, Elielina. ¿La bebida y todo lo que hagamos aquí tendré efectos físicos en nuestros cuerpos? Quiero decir, por ejemplo, que si tendremos resaca al desconectarnos o si podemos sufrir mareos, vómitos o enfermedades.

-Mientras permanezcáis en el Omostron todo os parecerá real, si bebéis demasiado vuestra mente se oscurecerá, si coméis demasiado tendréis indigestión, pero cualquier efecto físico desaparecerá al desconectaros. En cuanto a enfermedades o efectos físicos duraderos se producen rara vez y como consecuencia de sugestiones intensas que el cuerpo acepta sin bloquearlas. Por eso es obligatorio descansar un día a la semana. Nos ponemos los auriculares y esa noche o ese día “H” nos hace una revisión profunda para ver si todo va bien. Cada cierto tiempo hay una revisión médica para saber si nuestros cuerpos y mentes funcionan correctamente. Si él descubre algo que no le gusta pasamos a una especie de cuarentena. Cada vez son más frecuentes debido a los efectos psíquicos del Omostron. Pero ahí viene Oloviris con una bandeja de exquisites. Os sugiero que no os paséis o sufriréis la correspondiente indigestión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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