-Gracias de nuevo y nos vamos a acercar a nuestros guías
Elielina y Oloviris que nos están aguardando para iniciar la visita detallada.
Hola, Elielina. Lo voy a dejar todo en tus manos, pero antes me gustaría que me
contestaras una pregunta. ¿ Existe alguna posibilidad de que podamos
encontrarnos con “H”, bajo alguna forma, y hablar con él?
-Como sabéis acostumbra a utilizar toda clase de disfraces o
formas para comunicarse. No suele hacerlo salvo que tenga mucho interés en
alguien o deba prevenir o poner remedio a algo. A través de los cascos
virtuales él está en contacto con todos los que se mueven por el Omostron y
sabe si por algún motivo desean comunicarse con él. Si él quiere hablar con
vosotras encontrará la forma, y sino ya le conoceréis cuando visitéis su palacio
como tenéis programado en un próximo programa.
-Está bien. ¿Dónde nos vais a llevar ahora?
-Existen unas salas para contactar. Allí se sirven unos
cócteles y comida ligera, se habla, se cambian impresiones y se decide lo que
cada uno desea hacer cada noche. Los que somos habituales ya hemos quedado
previamente de la noche anterior, pero si cambiamos de opinión o deseamos
cambiar de pareja o buscar nuevas emociones, acudimos a la sala de contacto
para echar un vistazo. Como vosotras sois nuevas seguro que seréis asaltadas.
Os aconsejo que no os separéis de nosotros que vamos a quedarnos a vuestro lado
toda la noche para enseñaros todo lo que sea posible del Omostron, que es muy
extenso. Si decidís desaparecer con alguien que os guste mucho os dejaremos a vuestro
aire y nosotros iremos a lo nuestro, como todas las noches. No os vamos a
esperar para continuar con la visita, si desaparecéis de nuestra vista puede
ocurrir cualquier cosa. Si encontráis a alguien de vuestro gusto mejor lo
dejáis para una segunda visita.
-Es muy razonable lo que dices Elielina. Llévanos a la sala
de contacto y si es posible hacéis de guardianes.
-Seguidnos. No necesitáis guardianes, si alguien os molesta
se lo decís y si no os deja en paz solo tenéis que pensar en “H” pidiendo ayuda
y él se encargará del acosador, desconectándolo y castigándolo como se merezca.
-Rosindra. Si te parece dejamos los contactos íntimos para
otro día, si es que deseas repetir. Por mi parte lo decidiré cuando acabe la
visita.
-Yo no creo que vuelva, pero nunca se sabe…
“Seguimos a nuestros anfitriones. Como los holovidentes
estáis viendo, estamos en una sala muy extensa repleta de gente con los más
variados ropajes, algunos muy excéntricos. Se han formado corrillos y los
camareros con sus bandejas van de acá para allá, repartiendo. Elielina a parado
a dos camareros, uno con licores y el otro con comida ligera. Nos acercamos.
-Os aconsejo que probéis este cóctel, ligero, burbujeante y
con la dosis necesaria de alcohol para que vuestras mentes sigan controladas.
Como deduciréis se trata de estímulos neurológicos que convencen a vuestros
cerebros de que estáis bebiendo y comiendo. Vuestros cuerpos reaccionan como si
estuvierais en el mundo real, aunque los efectos son muy diferentes.
-Está bueno este cóctel, ¿verdad Rosindra?
-Ya lo creo, cuando lo termine pediré otro.
-Una pregunta, Elielina. ¿La bebida y todo lo que hagamos aquí
tendré efectos físicos en nuestros cuerpos? Quiero decir, por ejemplo, que si
tendremos resaca al desconectarnos o si podemos sufrir mareos, vómitos o
enfermedades.
-Mientras permanezcáis en el Omostron todo os parecerá real,
si bebéis demasiado vuestra mente se oscurecerá, si coméis demasiado tendréis
indigestión, pero cualquier efecto físico desaparecerá al desconectaros. En
cuanto a enfermedades o efectos físicos duraderos se producen rara vez y como
consecuencia de sugestiones intensas que el cuerpo acepta sin bloquearlas. Por
eso es obligatorio descansar un día a la semana. Nos ponemos los auriculares y
esa noche o ese día “H” nos hace una revisión profunda para ver si todo va bien.
Cada cierto tiempo hay una revisión médica para saber si nuestros cuerpos y
mentes funcionan correctamente. Si él descubre algo que no le gusta pasamos a
una especie de cuarentena. Cada vez son más frecuentes debido a los efectos
psíquicos del Omostron. Pero ahí viene Oloviris con una bandeja de exquisites.
Os sugiero que no os paséis o sufriréis la correspondiente indigestión.

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