lunes, 23 de febrero de 2015

EL GRAN TEATRO ERÓTICO DEL MUNDO I






TEATRO VIRTUAL Y REGOCIJANTE

LA PÁGINA DE CONTACTOS SEXUALES

Comedia en tres actos, treinta escenas y doscientos cuadros, escrita, dirigida, decorada, musicada y lo que haga falta, por un tal Slictik


ACTO PRIMERO-ESCENA PRIMERA-PRIMER CUADRO

Se abre el telón y los focos comienzan a iluminar un escenario que parece más bien el escritorio de un ordenador.Al fondo un gran telón en blanco donde se proyectan imágenes de un escritorio de ordenador en movimiento. Las imágenes son tan grandes, lo mismo que las letras que hasta el espectador de la última fila lo ve todo a la perfección mientras se come las palomitas. El escenario es una especie de casa grande, decorada con todos los aditamentos de un escritorio de ordenador, carpetas, accesos directos, el consabido vídeo, el archivo de música MPS. Mientras se abre el telón se escucha la música de Windows Vista o Windows 7 o lo que corresponda ahora, Windows visto y no visto.

En la pantalla del fondo se ve cómo una flechita recorre el escritorio, encuentra Google, lo cliquea, marca en el buscador "páginas de contactos sexuales" y aparecen unas cuentas. Cliquea en una de ellas y en el escritorio aparece el nombre (no voy a hacer publicidad) y un cuadradito para registrarse. Buscas "hombres" "Mujeres". La flecha cliquea mujeres y rellena otro campo, da a aceptar y sale un formulario a rellenar. No voy a dar muchos detalles porque esto lo están viendo todos los espectadores, hasta los de la última fila. Las preguntas son tales como si eres hetero u homo, tus preferencias sexuales, sexo oral, por delante y por detrás y etc.

El foco que ilumina este telón se atenúa y a la izquierda del escenario, según se mira, aparece una mesa de despacho que no se había visto antes porque estaba en la sombra. El foco ilumina con intensidad gradual a un señor mayor que está sentado a la mesa y con el teléfono fijo en la oreja. Para quien no lo sepan es el Sr. Madorno, dueño de una página porno. Y ahora todos atentos porque bien oiréis lo que dirá.


SR. MADORNO, AL TELÉFONO:
-Oye, me han dicho que esa página de contactos sexuales está funcionando muy bien. No sé cómo se lo montan, pero parece que dan algo que no dan los demás. Entérate y mira a ver si nos merece la pena hacerles una oferta. Creo que sería el complemento ideal para nuestra página porno, nuestra productora pornográfica, nuestra revista exclusiva, y toda nuestra industria.

Aquí se oye la otra voz al teléfono por megafonía, es decir por el sistema de sonido del teatro. No vamos a hacerles la cabr... a los espectadores de no dejarles escuchar lo que dice el interlocutor del Sr. Madorno. Se trata de una voz de hombre, joven, pero muy melíflua, muy pelota, muy repungante, en una palabra.

-Sí, Sr. Madorno, se hará lo que usted diga. Lo estudiaremos a fondo todo el equipo. ¿Quiere que me inscriba y lo compruebe sobre el terreno?

-Pues claro, Sigfredo, pues claro, amigo, cómo no se me había ocurrido. Y además haga un perfil para mí. Voy a probar yo también, a ver si da resultado.

-A sus órdenes, Sr., ahora mismo empezamos.

Se apaga el foco, con suavidad, mientras al otro lado del escenario, creo que al derecho, no me acuerdo bien, se va encendiendo otro foco. Delante de un portatil, en un dormitorio cutre, los detalles aparecen en holograma, un anciano de 60 años (hoy los que tenemos 60 ya somos ancianos para el sexo y así nos va), gordito, con barriga, calvo y hecho un adefesio en calzoncillos o gayumbos, mueve el ratón (el del ordenador, no el otro) y teclea. Todo lo que hace lo vemos en la pantalla del fondo con todo detalle.

-Jejé, estos c... se van a enterar. Llevo seis meses,pagando religiosamente las cuotas, porque sin cuotas te dejan registrarte y poner tu perfil pero luego no puedes mandar mensajes a las "chorbas" si no eres "Premium" y para eso hay que pagar una pasta gansa. Y si te responden las chorbas no puedes contestar porque no eres "Premium" solo "Member". La madre que los parió a todos. Todo en el mundo se mueve por dinero, sobre todo el sexo. Pues bien, pago religiosamente y mando mensajes a diestro y siniestro... y nada, ni una. Cambio el perfil y nada... ni una pues ahora se van a enterar.




Edad: 20 años.
Peso: 80 kilos.
Altura: 1,85.
Pelo: melena negra azabache.
Ojos: Azules como el mar.
Medidas: Casi un metro (espero que se refieran a torso y no a lo otro o esta vez me pongo las botas).
Profesión: Ejecutivo, yupi, director de banco.
Nacionalidad: Sueco afincado en España.

BUSCA
Mujeres, edad comprendida entre 20 y 50. 
Radio de acción: el mundo, tengo jet privado.

PARA

Una noche... dos noches... tres noches... una semana... un mes... un a... No eso no, que es como estar casado y se pierde la libido.

PREFERENCIAS SEXUALES

Vaginal, anal, sexo oral, juguetitos, disfraces, juegos de rol, sado, bondag, lo que sea.

FETICHISMOS

Braguitas, sujetadores, tacones, ligueros... Soy masturbador, utilizo el vibrador como D'Artagnán,, puedo colocar unas bolas chinas como nadie y hago lo que sea.

Esta vez se van a j... todos... las niñas saldrán corriendo en cuanto me vean, pero por estas que me van a ver... Voy a tener un éxito apoteósico. No te j... los jóvenes se lo pueden buscar en las discotecas sin problemas, esto debería ser para nosotros, los viejos, barrigones y sin futuro, que al menos nos den una oportunidad.

Se va apagando el foco. En el telón del fondo se ve cómo la flechita cliquea en el aspa y la página se esfuma. Entonce se oye a nuestro personaje.

-Osti, tú, que soy idiota. ¡Pero qué idiota soy! ¿Cómo van a creer que soy yupi y tengo un jet privado y necesito una página de contactos para encontrar a las chorbas... Es que soy idiota, nadie se lo va a creer. Los viejos y gordos no tenemos futuro, la humanidad se extinguiría si la reproducción de la especie dependiera de nosotros.

Se enciende ligeramente el foco de la izquierda. Se ve al Sr. Madroño rellenando un cheque. Suena el teléfono, lo levanta.

-¿Siii?
-Oiga jefe, ¿de qué edades le gustan? Aquí pone de 18 a 120.
-J¡Hospitalera! ¿Crees tú que alguna de 120 se ha podido inscribir.
-Nunca se sabe, en la página de contactos hay de todo. 
-Vale, pon algo razonable, de 18 a 50. Hay maduritas que quitan el hipo. 


Se va apagando el foco, también el del otro lado, donde nuestro personaje se está dando cabezazos contra la pared. Por último se apaga la pantalla del fondo. Todo queda a oscuras. Se corre el telón... (es un decir, ustedes ya me entienden). Se oyen tosecitas y risas, algunas aplausas.

FIN DE LA ESCENA PRIMERA Y DEL PRIMER CUADRO DEL PRIMER ACTO DE ESTA COMEDIA ESCACHARRANTE.

MIS ANUNCIOS EN LAS PÁGINAS DE CONTACTOS I

MIS ANUNCIOS EN LAS PÁGINAS DE CONTACTOS-UNA FORMA DE REÍR PARA NO LLORAR




Les aseguro que son reales, reales como la vida misma. Están puestos por esta mano que tiembla en una página de contactos. Nada, nothing, multiplícate por cero, ese ha sido mi resultado. Ni una cita para tomar café, nada, la nada más absoluta y hambrienta. Pero como decía el bueno de Gila en uno de sus monólogos, ganar no ganamos la guerra, ¡pero cómo nos reímos!

LEMA: COMER NO ME COMERÉ UNA ROSCA, PERO CÓMO ME RÍO... CUANDO NO LLORO

ANUNCIOS DEL HOMBRE INVISIBLE

EL HOMBRE INVISIBLE I

-¿Cómo vas a conocerme si no me concedes una cita?

EL HOMBRE INVISIBLE


EL HOMBRE INVISIBLE II

-No te preocupes, preciosa, si no me la ves, la notarás cuando esté dentro.



ANUNCIOS DEL HOMBRE DESESPERADO QUE NO CONSIGUE UNA CITA I

-Aún no he conseguido una cita, ni para tomar café, copa y puro. Pago el café y la copa a la primera que me conceda una cita... el puro, por supuesto, corre de mi cuenta. Además le regalaré una rosa y seré su esclavo sexual, por una noche; por dos si se porta bien conmigo; por tres si me tratas muy bien y... Bueno no adelantemos acontecimientos.

ANUNCIOS DE UN PROLETARIO DEL SEXO

-Bellas damas, no desperdiciéis vuestras reglas. Si nadie te quiere, yo te quiero.

Un proletario del sexo en plena crisis económica.

ANUNCIOS DE UN MÍSTICO DEL SEXO I

-A cambio de sexo, de un poco de sexo, de una pizca de sexo, doy amor, amor eterno, romántico, espiritual, maravilloso. No es tan difícil dar un poco de sexo y menos a cambio de un amor tan profundo como el océano y tan profundo como el Cosmos.

Un místico, muy místico, del sexo.

ANUNCIOS DE UN DEPORTISTA DEL SEXO I

Puedo correr los cien lisos en cinco minutos y una décima, y eso sin prisa, que cuanto más tarde en llegar a la meta, mejor. En este deporte lo importante no es llegar pronto a la meta, sino llegar y mantenerse en ella haciendo el tonto todo lo que se pueda. Puedo hacer pesas con mi pareja, por mucho que pese, mi músculo puede con todo. Puedo correr la maratón detrás de cualquier mujer, cuanto más me guste más rápido voy y más records consigo. Siempre conseguiré alcanzar a cualquiera, porque ella se cansará antes que yo, el problema vendrá cuando me pida que le demuestre que no estoy cansado. Salto con pértiga hasta la ventana de tu casa, sin romper cristales ni hacer ruido. Soy contorsionista y acróbata de circo, uno de mis pluriempleos y tengo el record del mundo de salto de salto de altura con la jabalina enhiesta. Medalla de plata en 3000 obstáculos con intercambio de pareja. La otra pareja era de hecho y no de derecho, por eso iban más sueltos, más rápidos, con menos papeles en la mochila.

Un deportista del sexo a su servicio.

ANUNCIOS DE UN NOSTRADAMUS DEL SEXO I

-Por carnaval aquella que no me monte se sentirá fatal.

Nostradamus del sexo, profeta interesado en que se cumplan sus profecías.

ANUNCIOS DE UN COMERCIANTE ERÓTICO EN REBAJAS I

-Cuando terminen las rebajas dejaré de venderme rebajado y no permitiré que me humillen ni me pisoteen. Me pondré duro, muy duro, durísimo. Señoras, aprovechen, que saben muy bien que lo duro dura poco.

BUSCO VAGINA GRANDE

Busco vagina grande, para aparcar mi troncomovil.

UNO DE MI PUEBLO

EL HOMBRE DE LA GABARDINA

Hola preciosas. Me tuve que marchar de esta página porque no me dabais ni una cita, ni una. Ahora, si habéis cambiado de opinión me encontrareis en el parque del Este, todas las noches, en las zonas más oscuras. Soy el tipo que lleva una gabardina como en las películas de Colombo, pero más nueva y limpia. Un beso. Os espero.

EL HOMBRE DE LA GABARDINA

RELATOS ERÓTICOS VIRTUALES II

RELATOS ERÓTICOS VIRTUALES II



UN DIVORCIADO AL ATAQUE

EL ROMANTICISMO EN LA RED

Sí, soy el mismo divorciado idiota del relato anterior. Y es que hay algunos que no escarmientan, erre que erre, soy como un torito bravo al que hubieran puesto delante un capote rojo y grana, solo que en este caso se trata de la minifalda roja de Caperucita roja o encarnada, por la vergüenza, si es que las rojas de las páginas de contacto tienen vergüenza, lo que dudo.

Soy idiota y no escarmiento, pero hasta el más lerdo toma precauciones cuando le engañan. Si te engañan una vez puede que no sea culpa tuya, si te engañan dos veces es culpa tuya, aunque tal vez tengas alguna disculpa... si la buscas mucho, si te engañan tres veces eres rematadamente tonto, y si no tienes remedio, al menos trata de llevar tu tontería con una cierta dignidad.

Me dije que como un ludópata incorregible, al menos debería poner un tope máximo al dinero que me voy a jugar a la ruleta, a la ruleta rusa, por ejemplo, dos balas y si no te metes una en la sien, lo dejas. Bueno, también se puede jugar al p.. o al bacarrá, o a... en un buen siempre encuentras juegos suficientes para jugarte la pasta. Abrí una libreta, como una cartilla de ahorros, y me dije, te vas a jugar esto, y luego que juegue su padre. Regatearé si es preciso, pero de ahí no paso, pondré solo una ficha en cada tirada de la ruleta, solo una. Diseñé una estrategia, me puse mi smoking de las ocasiones, mi pajarita, mis zapatitos de charol y me lancé al ruedo, bueno al tapete.





Calculé riesgos, hice estadísticas. De cada cien contactos uno me responderá, de cada uno que me responda, uno aceptará conocerme y tomar un café conmigo, de cada mil que tomen café conmigo, una aceptará llevarme a la cama, porque no seré yo quien lleve a nadie a la cama, no soy tan tonto, serán ellas las que me conduzcan al lecho por el camino que quieran. Y allí ya será cuenta mía lo que haga o lo que no haga.

Y comencé por el principio. Primero fui prudente, solo contactaré con aquellas que pongan en su perfil que lo que desean es una aventura de una noche, una noche loca. Nada de romanticismos. Luego, como las respuestas no llegaban, me volví loco y contacté con todas las que pude, cada día una buena remesa. Y esperé...y esperé... y esperé... Internet es como un universo en expansión, a velocidad de vértigo, pero me equivoqué. Si hubiera puesto un perfil falso, una foto de un musculitos joven y arrogante, tal vez ellas no resistirían a la tentación de contestarme el primero. Pero fui horado, sincero, idiota. Y ellas debieron ponerme el último de la cola, cuando ya no le quede otro con quien probar. Y si yo era su único contacto, cosa que dudo, esperarían un tiempo prudencial...por si llegaba un mejor partido.

Ni un solo contacto nativo respondió. Las mujeres de este país, o no son tontas, y quieren carne fresca o buscan juventud, o son unas remilgadas de mucho cuidado. Las primeras respuestas llegaron y eran todas extranjeras, inglesas, americanas, francesas, belgas, holandesas... Ni una italiana, curioso, o portuguesa, o... Una chica inglesa, de London-Londres. Un par de fotos de una chica joven, con buena delantera, buenas piernas y un culito... bueno el culito vino en una segunda entrega, en la primera enseñaba piernas y se adivinaban unos buenos pechos sin sujetador bajo el top o como se diga. El traductor hace milagros... aunque el verdadero milagro lo haces tú si quieres entender algo. Tal vez fuera el traductor, porque algo no encajaba, una chica que en realidad quiere una aventura seria y romántica pero que te dice que te va a follar hasta en la Torre de Londres. Tal vez sea el traductor, seguro, pero es que me puse como la grana con aquellas expresiones, y grana y oro me quedé. ¿Quieres una aventura seria y dices esas cosas, y enseñas ese delicioso culito, de espaldas, enseñando parte de la braguita? ¿Me estás poniendo cachondo antes de enamorarme? Buena estrategia. D. parecía una anglicana, puritana y tonta, suponiendo que así sean las anglicanas, que lo dudo. O como son las baptistas-adventistas del último día, que ignoro en realidad cómo son y cómo se lo montan. Algo no encajaba y no tuve que pensar mucho para descubrirlo. Una chica romántica y sensible rara vez escogerá a un vejestorio como yo, salvo que no tenga ojos en la cara o le guste la fruta madura, cosa que en la fruta se entiende, pero en los hombres no, seamos claros y honrados. Y por cada parrafito diciendo que busca un hombre serio y que si yo soy serio y no la engañaré como a una pardilla, le sigue otro que me pone la cara como un tomate, que si me va a comer el nabo, que si no aguanta más, que si la excitación le sube y le baja hasta encontrarse entre los muslos, que si... Esto es cosa del traductor de Google, dices pene o miembro y te traduce polla, polla loca, como la novela de Henry Miller. Dices labios de arriba y te pone labios de abajo y dices sexo y te pone chochito, coño y ordinarieces semejantes.

Y su ansia viva, que diría el admirado Mota, hace que al tercer correo, con más fotos guarras, te diga que quiere venir a verte, ya, ipso facto, sin esperar más. Y tu le dices, ven mi amor, que aquí te espero, comiendo un huevo, patatas fritas y un caramelo, y el pene enhiesto ( a saber cómo lo traducirá el desvergonzado del traductor de Google). Y ella, a vuelta de correo, a bote pronto, te dice que es estudiante y no tiene dinero para el avión...pues que venga nadando, leche, y que cruce el canal de la Mancha, como haría yo si estuviera claro que iba a catar ese culito rico. Y tú contestas que los divorciados estamos más tiesos que la mojama, y no precisamente abajo, sino en la cuenta bancaria. Y decides no poner una ficha en el tapete de la ruleta, porque todo está más claro que el agua, blanco y en botella... semen. Y también porque ya invertiste un par de fichas en otra chica, un bombón, del que te enamoraste locamente a las primeras de cambio, pero que no te lo comiste porque te dejó tirado en el aeropuerto, con un ramo de rosas, y una vez y dos veces. Y ni siquiera tuviste ánimo de regalárselo a una nativa. Los tiraste directamente a la papelera. Pero todo esto lo ocultas porque te da una vergüenza del carajo. ¡Eres tan tímido y vergonzoso! Como una novicia, como un divorciado timorato. Y esta es una historia para otra ocasión.

Y miras tu libreta y restas. Ana-María y Cia te llevaron un pico, no mucho, en el sexo gratis telefónico, el bombón se llevó un par de fichas y dos ramos de rosas, y... dos tonterías a... son... te quedan... Y culito rico, con el que sueñas de día y de noche, empalmado como un tren dispuesto a horadar un túnel, y delantera oculta bajo un top, sin sujetador ( al menos se lo podía haber quitado para la foto si el ansia viva era tan viva) insiste y te cuenta que su casero, viejo rijoso Londinense, quiere que le pague el alquiler que le debe en carne. Que le mandes el importe. Aquí culito rico ha cometido un error imperdonable. Quiere que le mandes dinero para el alquiler, pero no para el avión, no para que ese culito rico se ponga a tiro de nabo-enhiesto. Respondes con discreción, por si te equivocaras y al cabo de un tiempo pudieras darle un tiento. Divorciado sigue tieso como una mojama. Te olvidas de ella.




Junto con D. respondieron a tus requerimientos una docena de guiris o extranjeras, que no suecas, ni una. Tú te apresuraste a cantar una loa de sus cuerpos y almas. El ansia viva, romántica, porque ellas eran muy románticas, te impelió a invitarlas a tu cutre apartamento; la tiesez de la crisis económica te impedía a ti volar hacia ellas, cosa que hubieras hecho de tener alas, o con los brazos; lo intentaste desde la ventana, pero no te elevaste un palmo, lo que sí conseguiste elevar fue tu nabo, como traduce el bueno de Google, que tú pusiste muy claro eso del pene o miembro viril. Ellas enseguida estuvieron dispuestas, pero empezaron los problemas, no “moning”, ¿y si pudieras enviarme para el equipaje que el billete ya lo tengo? ¡Pero cómo os tengo que decir que estoy tieso!

A la diosa K... que no Kafka, hasta la escribiste un poema, y eso que te mandó un montón de fotos y ninguna coincidía con la otra. Una preciosa chica americana en un descapotable que te quitó el hipo de por vida; en la India, con Kim de la India, digo con la estatua de un elefante, y en tanga leopardo y... El almacén del timador o timadora de turno era bastante cutre, mezclaba tantos perfiles y tantas fotos recogidas en Google images que todo rechinaba, hasta los dientes, apretados cuando te dolían los testículos o gónadas ( cómo traducirá eso el enano infiltrado del traductor de Google, ¿como “huevos”, como “te duelen los huevos”?).

La diosa K... te acaba pidiendo dinero. Contestas que no entiendes cómo con semejante descapotable puede tener necesidad de dinero. ¿Y tu que esperabas que viniera a verte en su jet privado? Preguntas de dónde ha sacado las fotos. Ella se hunde con todo su equipaje. Te dice que necesita dar de comer a su hija y que es de Nigeria, no americana. Ya estamos con la mafia nigeriana, con la mafia africana. ¡Cuántas veces te las encontrarás a lo largo de tu andadura! ¿Será cierto que son todas africanas? De no serlo, ¿por qué será que lo dicen? ¿Piensan que los occidentales en crisis seguimos teniendo el concepto de la mujer africana esclava sexual? ¿Y si fuera realmente una chica nigeriana que gasta sus ahorros en intentar dar el timo del romance virtual en el locutorio más próximo a su chabola para alimentar a su bebé? Se te caería el corazón a los pies si fuera cierto, hasta renunciarías a tu arroz a la cubana con dos huevos y salchicha, para mandarle algo de pasta. Pero piensas que lo más probable es que se trate de la mafia nigeriana, todos sentados en sus sillas paticojas en una oficina cutre del centro de Nairobi...digo no, que es la capital de Kenia...creo, y la de Nigeria era Lagos pero ahora es Abuja. He tenido que mirar la wiki de las narices. ¡Cómo me hacen trabajar para nada!

La diosa K... desaparece de tu vida, con su descapotable y su jet privado y todos tus sueños románticos de casarte con una millonaria que está como... como... (no me quedan palabras para describir su cuerpo, sus cuerpos) todos esos sueños, repito, porque uno es un romántico empedernido aunque sea un separado de mierda, tirados por el retrete, junto con las lentejas que se te quemaron hoy.

¡Maldita sea! ¿Piensan que soy tonto? Lo piensan y lo eres. Porque Adele H. en la que habías puesto tus esperanzas, una mujer con cuerpo robusto, tanto como el tuyo, no diría que gordita, porque eso es un insulto en una mujer y una realidad evidente en un hombre, o sea yo, y con una mentalidad del siglo pasado-antepasado-y-ante-ante-ante-pasado, que buscaba una relación seria, romántica y que deseaba le prometieras amor eterno antes de conoceros, imaginado solo ese cuerpo robusto entre tus brazos, esa mujer que está harta de mangantes con el nabo enhiesto que solo buscan el refocile y la lujuria, esa mujer que promete, porque nadie cuelga unas fotos falsas de una mujer con un cuerpo tan robusto si pretende timarte, ni te dice esas cosas que te hacen pensar en una anabaptista del séptimo día, con el gurka hasta las orejas...esa mujer, repito, con la lengua fuera, agotado de tanto teclear, de tanto ratoncito de las narices subiendo y bajando fotos, que prometía tanto, ahora te canta una milonga y te cuenta una de esas delirantes historias humorísticas que ni tú mismo has podido imaginar nunca. Que tiene dos millones de dólares. Que su novio, el mal nacido, se llevó el dinero de su padre, una especie de empresario o encargado de plataformas de petroleo, con las orejas llenas de billetes que pretende esconder en el fondo de su cabeza. Ella, Adele H., que no es tonta, se quedó con ese pico de dos millones de dólares y quiere regalarte un veinte por ciento, que son... a la mierda la calculadora de Windows, no puede ser verdad, se ha vuelto loca. A cambio tienes que... mejor dejarlo. Me rasco la calva de divorciado casposo y elucubro quién está detrás de esa foto de gordita de buen ver y mejor tocar durante mucho rato, con la que has tenido sueños eróticos después de repasar las fotos de todas tus “contactas” románticas. Y si será hombre o mujer y qué estrategia delirante ha diseñado, como una basta red para cazar elefantes rosas-idiotas como yo. Me pierdo, se me va la cabeza. Y harto, hasta los mismísimos, respondo que a la mierda el dinero, que yo no busco dinero, que busco sexo, SEXO, para que me entiendas SEXO-SEXO, nada de romanticismos ni promesas de amor eterno a una foto y a dos millones de dólares de cuento de hadas. Y que si quiere venir a follar conmigo que te iré a esperar al aeropuerto... esta vez sin flores ( lo pienso no lo escribo). Y me salta con algo que me tumba de espaldas... tiene que pagar el hotel y necesita unos mil dólares. ¿Pero no tienes dos millones de dólares, alma cándida, no puedes tomar un fajito, que ni se nota, y pagar el hotel, y pagar el avión, y pagar el taxi desde el aeropuerto, y venir a verme y desnudarte en mi dormitorio y enseñarme esas carnes prietas donde yo me perderé a gusto una noche, dos noches, tres noches... como un globo dos globos -¡menudos globos se te adivinan!- porque estoy tan hambriento que me comería... bueno dejémoslo. Dejémoslo todo.




¡Maldito imbécil! Pierdes más tiempo que un corrupto recogiendo dádivas sin compromisos para el futuro. Eres un verdadero idiota. Menos mal que vas a escribir estas historias y todos se van a desternillar de la risa. Menos mal, porque mientras se rían el mundo será mejor e Internet no será una selva plagada de terribles y a veces idiotas depredadores virtuales. Y repasas tu almacén de fotos y te pones como una moto y te vas a la cama y te abrazas con la almohada y copulas con la copulativa, con la “y” que te sale por las orejas, como te salen por las orejas las fotos de Google images recopiladas por mafias del romance virtual y de la cretinez congénita. Y sufres un orgasmito de la señorita Pepis. Y te preguntas si no habrá otra forma de conseguir sexo, para un divorciado solitario y triste, que el puto dinero o prometiendo amor eterno a una mujer tras otra, hasta que una te haga caso y en la noche de bodas te castigue sin sexo porque no has sido suficiententemente romántico. El sexo es la caja de Pandora. Cuando alguien lo abra todos los males se extenderán por el mundo y llegará el Apocalipsis. Y sueñas que tú serás quien abra esa maldita caja tabú desde el principio de los tiempos hasta el final de los tiempos y antes de que llegue tu fin te habrás follado a todas tus “contactas” virtuales y morirás con la sonrisa copulativa “y” en la boca mientras el mundo se convierte en una orgía dantesca y todos palman-empalman de ataques al corazón. Porque no se puede follar tanto, que no, que ya lo decía mi abuelita a quien Dios tenga en su gloria, que por el pito muere el pez y por el chochito la hez depravada.

Continuará.

viernes, 9 de enero de 2015

CRAZYWORLD X

EL SR. MÚLTIPLE PERSONALIDAD




-Lo llamamos el Sr. Múltiple Personalidad. Nunca sabes quién te está hablando. Cambia de personalidad cada cinco minutos o antes, según tenga el día y lo nervioso que esté. Cada vez que aparece un personaje tiene que hacerse cargo de la situación. Habla con los otros como si estuvieran frente a él y les consulta lo que el nuevo personaje que se ha hecho cargo ignora. Es un poco complicado. Lo único que te conviene saber es que nunca debes hablarle si él no lo hace y cuando lo haga procura adivinar qué personaje está al mando y seguirle la corriente.

-¿No tiene nombre?

-Como si no lo tuviera. Es imposible adivinar cuándo la personalidad que lleva su nombre está al mando. Es mejor no utilizar ningún nombre cuando te diriges a él. Nosotros los llamamos Sr. Múltiple Personalidad o “Mul-per” que es más corto.

-¿Es peligroso?

-Si no lo contradices o le incordias demasiado es como un corderito. Se puede transformar en un lobo peligroso, pero cuando ataca a alguien lo más normal es que se lo haya merecido. Ni siquiera el doctor Sun lo castiga a las celdas de aislamiento cuando se transforma en lobo. Quien busca su ruina se merece que lo muerdan.

En ese momento se nos acercó otra camarera, bajita y tan delgada que el uniforme le sobraba por todos los costados, como si alguien hubiera embutido un palillo en un miriñaque. Le sirvió la sopa a Jimmy y ni siquiera notó el pellizco del pulpo. Me temo que “El Pecas” encontró hueso y debió de romperse alguna uña. Más camareras salieron de la cocina con sus bandejas y sus soperas. Jimmy intentó alcanzar popas, pero los barcos navegaban con viento a favor.

La camararita palillo permaneció junto a Jimmy como esperando órdenes. Sonreía como un ángel, perdido en el infierno, con un cierto miedo en su mirada y un ansia indescifrable en el fondo de sus ojos. “El Pecas” intentó bromear con ella.

-Jennifer, ¿no te pica nada?

-En este momento me está picando un piojo repugnante.

Observé pasmado a la camarera. Por un momento había pensado que le gustaba Jimmy y que estaba esperando una palabra amable para dejarse acunar en sus brazos. Puede que así fuera, pero “El Pecas” tenía un innegable don para volver furiosas a todas las mujeres de su entorno. De eso no cabía duda.

-¿Dónde te pica? Tal vez yo podría sustituirlo.

-Antes preferiría que me picara la mosca Tsé-Tsé y quedarme dormida una semana.




Estaba visto que aquel no era precisamente el día del “Pecas”. Por un momento temí que otra sopera se volcara sobre su cabeza. En lugar de ello la joven palillo se dirigió a mí.

-Usted parece un joven agradable. Le aconsejo que se mantenga lejos de este piojo pecoso.

Agradecí el consejo con buenas maneras, no fuera que también yo saliera “sopapeado”. Jennifer me agradeció con una sonrisa, en la que derramó todo su encanto, mi respuesta cortés. Luego se alejó pisando fuerte, aunque no se notó mucho. Yo creo que ni el suelo lo notó. Jimmy se encogió de hombros.

-No es mi día. Pero sí parece ser el suyo. Es la primera vez que la veo conmovida con un paciente. Creo que usted le ha hecho cosquillas y en un lugar muy agradable para ella. En cambio yo nunca acierto con las cosquillas. Basta con que se las haga en “sálvasealaparte” para que me llame piojo, y si no le hago cosquillas aún se enfada más. Esta Jennifer es una buena chica, pero bastante rarilla. Con ese físico que tiene tendría que aceptar como pareja hasta a una escoba o una fregona. Y me parece que yo no estoy tan mal. Desde luego mejor que una fregona sí soy. ¿No te parece?

-Me parece, Jimmy, que deberíamos cenar y dejar en paz a las camareras. No me gustaría tener que pasar por la enfermería.

En el comedor todos estaban servidos y comían en silencio. Tras el bullicio de la espera ahora todo el mundo estaba demasiado ocupado en llevar la cuchara a la boca como para montar bulla. Por un momento pensé que Crazyworld se había transformado en un monasterio. Aproveché para vaciar el plato y observar al resto de comensales.

Terminé la sopa, que me calentó el estómago por dentro, dejándolo preparado para algo más sólido. Como no recordaba nada de mi pasado tampoco lograba encontrar nada en mi memoria respecto al tiempo que podía llevar sin comer antes de mi accidente, ni si comía mucho o poco, o las comidas que me gustaban o disgustaban. Lo cierto es que parecía que yo era un hombre con muy buenas tragaderas y que no haría ascos a nada o a casi nada. Dejando aparte el sustancioso desayuno que me llevara Dolores a mi cuarto la sensación interna era la de que llevaba mucho tiempo sin alimentarme, como un anacoreta tan abismado en la contemplación de Dios que ni sintiera hambre o sed, y que de pronto, al despertar a la vida real, fuera incapaz de saber cuándo fue la última vez que bebiera un vaso de agua o se llevara un mendrugo de pan a la boca. Necesitaba redimirme de tanto supuesto ayuno y cuanto antes.

Observé que Alice, muy discretamente, hablaba con el resto de camareras, haciendo risueños apartes, al tiempo que no dejaban de mirar hacia nuestra mesa. Me dio en la nariz que el suculento asado, que constantemente pasaba a nuestro lado, dejando un apetitoso rastro de olor, nunca llegaría a nuestros platos. Jimmy iba a sufrir la venganza de Alice y como consecuencia yo compartiría aquel severo castigo. ¿Qué podía hacer al respecto? ¿Liarme la manta a la cabeza y entrar en la cocina como un vándalo, aún previendo las consecuencias que semejante intrusión acarrearía sobre mi maltratado cuerpo? Jimmy me había hablado de cómo se las gastaba el loco del cocinero o chef, un tal Iñaki.

Al maldito Pecas se le iba la mano cada vez que una camarera salí de la cocina con el preciado bien en su bandeja. Muy molesto por semejante comportamiento infantiloide le di un tremendo cachete en la garra derecha (el muy idiota me había colocado a su izquierda para que su mano derecha no tuviera que superar obstáculos en sus avances libidinosos). No pareció enfadarse mucho conmigo.

-¿Qué te ocurre, amigo?

-¿Eres idiota, Jimmy? Puede que tú no tengas apetito, pero yo estoy muerto de hambre, si continúas con tu manía compulsiva de pellizcar traseros nadie nos servirá el segundo plato.

-No pueden hacer eso, amigo, o me quejaré a la dirección.

-Y supongo que te harán caso, pero ya será demasiado tarde para rematar este delicioso almuerzo y tendré que esperar a la cena. No lo soportaría.

Eso convenció al Pecas, que dejó de alargar su garra y las camareras ya no se alejaban tanto de nuestra mesa al salir de la cocina. Decidí entretenerlo con mi conversación. Al fin y al cabo estábamos en un frenopático y su manía obsesivo-compulsiva-libidinosa no era precisamente lo peor que uno se podía encontrar en Crazyworld. Decidí sacar provecho de aquel molesto “impasse”. 

-¿Solo hay un psiquiatra aquí, Jimmy? El doctor Sun no parece el más adecuado para hacerse cargo de todo.
-¡Oh, no, amigo! Para atender a quinientos pacientes se necesita más de un psiquiatra o no podrían vernos el pelo ni una vez al año. Ya los irás conociendo a todos. Hay algunas doctoras que están muy bien. Te las recomiendo, aunque el doctor Sun no te soltará hasta lograr que empieces a recordar. Te aconsejo que vayas pensando en inventarte una historia si no quieres seguir en sus garras todo el tiempo.

-¿Hay más médicos, aparte de los psiquiatras? 

-Pues claro. Crazyworld es una pequeña ciudad, hay de todo. Nadie necesita salir de aquí para nada. Si necesitan un médico, un ginecólogo, un pediatra, un cirujano, serán atendidos de mil amores por la numerosa plantilla de nuestra clínica, con todos los adelantos de la ciencia moderna.

-¿Pediatras?

-Naturalmente. Aquí también nacen niños, aunque no muchos. Todo el mundo está al tanto de cómo conseguir preservativos o anticonceptivos. El doctor Sun se ocupa de realizar campañas periódicas sobre salud sexual, mental, higiene… no se le escapa una. A pesar de ello siempre puede ocurrir que alguien cometa un error y no quiera ni oír hablar de un aborto. También hay algunas parejas, más o menos estables, que quieren tener hijos y educarlos para la vida, como si esto tuviera la más mínima semejanza con la verdadera vida. Por supuesto que también hay escuelas, educadores…

-Creo que adelantarías más diciéndome lo que no hay.

-Hasta ahora no se me había ocurrido hacer inventario. Ya que me lo preguntas creo que no hay profesión que no esté representada aquí, aunque tal vez falte alguna y no me haya dado cuenta.

-¿También hay prostitutas?


Continuará.

RELATOS ERÓTICOS VIRTUALES I

RELATOS ERÓTICOS VIRTUALES

EL SEXO CON HUMOR SE DIGIERE MEJOR



SEXO GRATIS



I

ANA-MARÍA

Desconozco si todos los divorciados son como yo, o les pasan las mismas cosas, o tienen los mismos sentimientos y deseos o acaban actuando igual, como una manada de toros tras la capa roja o tras Caperucita roja, que viene a ser lo mismo. Creo que hay muchos divorciados sobre el planeta y también muchas divorciadas, casi el mismo número, y desconozco cómo actúan las divorciadas. Por eso mi historia es única e irrepetible, aunque tal vez tenga concomitancias y parecidos con algunas otras o con casi todas... A saber... porque yo no sé nada. Solo sé lo que me pasó a mí, y eso porque lo anoté en una libreta.

Cuando me divorcié me puse fúnebre, incluso me acerqué a un cementerio para imaginar lo bien que estarían los muertos. Dejé de comer y adelgacé tanto que hasta yo me encontraba guapo. Finalmente abrí los ojos y vi mujeres, un mundo repleto de mujeres y todas querían acostarse conmigo porque era el único hombre divorciado y porque los solteros son una raza aparte, hay que echarles de comer aparte... y ni siquiera te comen. Y vi la capa roja y embestí, y me dije que estamos en el siglo XXI, ahora se liga por Internet. Todo es más fácil, más sencillo, basta un ratón y ¡zás! Ya estás dentro. 

Y me conecté, sino lo estaba ya, porque no me había dado ni cuenta, y navegué y navegué, como un barquito velero. Y me encontré con lo inesperado... Sexo gratis. ¿Desde cuándo el sexo es gratis? O pagas o no hay sexo. O te casas o no hay sexo. O te haces pareja de hecho y para mucho tiempo... o no hay sexo. ¿Sexo gratis? ¿Milagritos a mí? Esto es un timo como una casa, como una catedral.

¡Pues que me timen! Yo nunca desaprovecharé el sexo gratis. Y contesté al anuncio de la ejecutiva, 37 años, rubia, ojos azules, muy necesitada de sexo. ¿Cómo puede una mujer de 37 años, rubia, ojos azules, 1,75, tipo de modelo estar hambrienta de sexo? Esto es un timo como... como lo que sea, como una galaxia, pongamos por caso. Pues piqué. No desaprovecho una ejecutiva y menos rubia y con los ojos azules ni así me ahorquen. Y no solo eso. Esto es un timo, seguro, así que contesto a la empresaria que me va a poner un pisito, como mínimo. Y como esto es un timo, seguro, contesto también a la azafata y a...

Je,jé, pensé, en menudo lío de tres pares me estoy metiendo. Ponía un teléfono de contacto, pero no llamé. Aquí tienen mi correo electrónico, para lo que gusten. Je,jé. No me contestaron y acabé llamando, y colgué, no fuera que me cobraran mil euros por la llamada. Y me dije que era un primo, un panolí y me olvidé...

Me olvidé veinticuatro horas, porque la ejecutiva me mandó un SMS, que quería conocerme, que estaba ansiosa, que llamara a ese número... Y llamé, vaya si llamé, cómo iba a dejar a una ejecutiva en pura ansia viva. Y me dijeron que cada minuto se cobraba a dos euros, y calculé... aguantaré cinco minutos. Se estaba descodificando el aparato ( no sé qué aparato ni el de quién) y ahora me darían su teléfono... ahorita mismo... en cuanto suba la tarifa. Y de pronto... y de pronto... y de pronto... se cortó.

¡Maldita sea mi suerte! Pues no vuelvo a llamar. Pero al día siguiente la ejecutiva venga a insistir, pero qué ansiosa estoy, mira que te pago los gastos, mira que no me dejes tirada, aquí en la cama, con las piernas abiertas. ¿Y quién dice que no a una ejecutiva con las piernas abiertas? Y llamé, y esperé, y me dije que esta vez, esta vez sí. Y esta vez... pues que fue si (¿alguien había pensado lo contrario?) Una voz sensual, maravillosa, me habló, sí me habló a mí, al único divorciado del planeta y me dijo cosas muy lindas y me preguntó por mi vida... y la tarifa continuaba subiendo. Y me dijo que tomara nota de su teléfono... Y yo me puse a ello como un desesperado, como un sediento en el desierto del Sáhara. Y cuando había tomado la mitad de los números... pues se cortó.

¡Maldita sea mi suerte! Pero esta vez no fue culpa suya, esta vez me falló el móvil, se le acabó la batería. Había pensado que me duraría todo el día, hasta que lo recargara por la noche, pero me falló, me falló en el momento cumbre del orgasmo. ¡Maldito cabrón! Y eso fue lo que me perdió, pensar que todo había sido culpa mía, del cabrón de mi móvil. Y llegué a casa y lo cargué y llamé. Quiero hablar con Ana-María (así me había dicho que se llamaba la ejecutiva de voz sensual) y quiero hablar ya, que estoy empalmado. Y espera que decodifico y espera que esto va lento y... Y aguanté una hora, y desesperado colgué y lo mandé todo a la mierda, a la puta mierda. Y por primera vez mi operadora de telefonía vino en mi ayuda y me bloqueó el número. Ya no podría llamar a ese número. Y llamé a información y me dijeron lo que había gastado. Un pastón, con ese pastón yo habría podido pagar a dos prostitutas una hora o incluso hacer un trío con las dos. Y como andaba a dos velas me privé de comer, para adelgazar un poco más y me dije que no hay mal que por bien no venga.

Y me olvidé...y me olvidé hasta que la empresaria me dijo que estaba ansiosa y me esperaba en su casa. ¿Qué casa? ¿Dónde vivía la ansiosa empresaria? No me lo dijeron. Y mandé un SMS, que eso sí me lo permitía la operadora, y pregunté en qué casa. Y me dijeron que llamara al número de marras. Y contesté por SMS que tenía bloqueado el teléfono y que por Dios bendito, que la ansiosa empresaria me diera su teléfono o su dirección, que iba como un cohete... Pero no me lo dieron.

Y maldije y me olvidé...hasta que la azafata y luego el ama de casa hambrienta me pedían que por favor las satisficiera. Y contesté por SMS que tenía el teléfono bloqueado y que me dieran el suyo, o su dirección. Nada.

Y me olvidé, hasta el día siguiente, en que la ejecutiva, Ana-María, la voz sensual, me citaba en una cafetería a las cuatro. Y me pedía que confirmara. Y confirmé por SMS y me fui a la cafetería y esperé y esperé y esperé y me tomé café y miré por ver si ella, la bendita Ana-María, con blusa blanca y pantalón negro aparecía por allí... y no apareció. Pensé que tal vez no le había llegado mi SMS de confirmación. Y pensé que aquello era un timo como una catedral. Y razoné, si es que podía razonar pensando en Ana-María, la ejecutiva, 1,75, 37 años, rubia, ojos azules. Y fantaseé lo que pude. Y... decidí que se fuera todo a la mierda. A un divorciado se le puede timar una vez, pero no dos, y como ahora estás solo puedes permitirte tirar unos billetes a la basura, al fin y al cabo con no comer una semana o quince días arreglado.

Y me olvidé...Hasta que Rocío, una doctora hambrienta, rubia y guapa como ella sola, me pedía ayuda. Y yo de nuevo con el SMS. No puedo gastar mucho con unos cuantos SMS. Y comencé a elucubrar cómo funcionaba el tinglado.

Ellas se apuntaban para tener sexo con desconocidos. ¿Pero no podían salir y hacérselo con el primero que encontraran? Claro, están casadas y no quieren que se entere su marido. Pero bueno, si lo hacen con discreción no se enterará, no veo para que necesitan del maldito teléfono de la esperanza. Sí, debe ser esto tan moderno que vi en un documental, se codifica todo para que los empleados no tomen nota y hagan chantaje. ¿Seguro? Eso no lo entiendo. ¿Y por qué tengo yo que pagar la tarifa extra del teléfono si es sexo gratis y ellas, las muy pudientes, lo pagan todo? ¿Y dónde se apuntan ellas? ¿Van a una agencia? Y busco por Internet, esta empresa solo tiene apartado de correos. Y no hay datos. Bueno, sí, en un foro unos cuantos se quejan de que no dejan de mandarles SMS y hay uno que dice que él no ha hecho nada, que se los mandan porque sí. ¡Ay picarón! Seguro que tú has picado como yo.

Y sigo elucubrando. Junto con el teléfono de pago hay otro, se supone que de la interesada, ejecutiva o empresaria o azafata, que parece normal. Llamo, comunicando, llamo al de la ejecutiva, Ana-María, que ya me ha enamorado. Y comunica, y llamo a las otras, y comunican, menos uno, buzón de voz. Dejo un mensaje, expreso mi situación angustiosa y le dejo teléfono y dirección. Yo no tengo nada que ocultar, soy divorciado. Si ellas son ricas, si pagan por un polvo con un desconocido, pueden permitirse el lujo de pagar tarifa extra por escuchar mi mensaje. Lógico, de una lógica aplastante. ¿Pero hay algo lógico en esta vida? Creo que no. ¿Cuánto pagaran, de qué forma, cómo contratan este servicio? ¿Y si son tan ricas y generosas por qué no pagan el polvo, todo gratis para mí, y pagan mi tarifa y así puedo llamar gratis, a cobro revertido por ejemplo? ¡Ah,ya! Es la codificación, la maldita codificación. No lo entiendo, de verdad que no lo entiendo.

Y me olvido... hasta que insiste la ejecutiva, Ana-María, te quiero,te adoro, lindo tesoro, ¡qué no haría yo por echarte un buen polvo! Y creo un mensaje estandar, diciendo que den mi número de teléfono y dirección a todo el mundo, a ver si me llaman todas las ejecutivas del planeta o a ver si forman cola ante mi puerta, o a ver... Yo no veo nada, tengo los ojos rojos y el cerebro a punto de sufrir un ictus. Y mando el mensaje y me olvido. Y espero... y nada.



Al día siguiente un mensaje de Ana-María, y me derrito. Llamo a los buzones de voz, y esta vez sale una voz, sensual, que responde a todos, sea la ejecutiva, la empresaria, la azafata, el ama de casa... Todas tienen la voz, la misma voz sensual que Ana-María, la ejecutiva. Y pienso que tal vez han puesto la misma voz en todos los buzones de voz. ¿Pero porqué la voz de Ana-María? ¿No es una cliente? ¿Entonces? No entiendo nada. Y dejo un mensaje desesperado en el buzón de Ana-María. Te quiero, te adoro, lindo tesoro, me muero por ti. No me dejes así, haz algo si me quieres tanto... No hace nada.

Y elucubro y elucubro sobre esta empresa y si es un timo porqué no la han denunciado y enchironado a todas... a todas... a toditas. Porque no solo he recibido mensajes de Ana-María o de las restantes, es que me mandan mensajes las empleadas diciendo que no sea tonto y llame, que la empresaria me ha prometido el oro y el moro,que Ana-María se muere por mí, que la ansiosa me invita a comer. ¡Oh my God! ¡Con lo hambriento que estoy yo! 



¿Y si no es un timo? Entonces no entiendo a las ansiosas. Si tanto me desean por qué no hacen algo. ¿Por qué me desean a mí, un miserable divorciado del que no conocen nada, ni la edad, porque no me la han preguntado, ni si soy un flanín o un yogurín que está para comerse? ¿Qué ocurre aquí? 

Y me dice la coordinadora que es urgente, que la llame, que no quiere que me pierda lo que me ofrecen, que no quiere que tenga yo problemas. ¿Problemas yo? Llevo un montón de días empalmado, cada vez que oigo el sonido de recepción de un mensaje se me pone tan dura que sufro mucho. ¿Por qué insisten conmigo, es que no hay más machos en el planeta? ¿Es que las he enamorado a todas, las he vuelto locas, tarumbas perdidas? Pero si ni me conocen. 

Y recuerdo que por una posible confusión en la llamada larga, larga, larga, carísima, me dieron una contraseña y una dirección, pero parecía el laberinto de Creta, no una dirección de mi ciudad. Y por lo complicado de esa dirección a mi me pareció que podía ser un edificio con contraseñas, más propio de unas fulanas de lujo que de un edificio normal, donde viven todos los corrientes de este mundo. ¿Se habían equivocado? Una operadora, con voz del otro lado del charco, me dijo también en la llamada larga, larga, que yo no era el único al que se le había cortado la comunicación. Vale. No soy el único, ¡bendito sea Dios!

Y recapitulo, primero pensé que era un timo, luego que eran fulanas que te daban su sexo gratis a cambio de que lo pagaras previamente en la llamada telefónica, luego que eran casadas pingüinas que no querían que se enterara el marido y la decodificación era algo muy raro pero tal vez funcionara como ocultación de adulterios. ¿Cómo podía funcionar de esa manera? Cosas más raras nos ocurren todos los días. Y finalmente... me volví loco. Y decidí que iba a visitar el cementerio, para ver lo bien que estaban los muertos.

Y olvidé... hasta que la ejecutiva insistió, lo poco que había hablado conmigo por teléfono la había enamorado. Y llamé al teléfono privado de la coordinadora, no al de tarifa, y tuve la inmensa suerte de que no estaba lleno o comunicando, y le dejé un mensaje, que me diera de baja...Y recordé que ya se lo había pedido en la llamada larga, larga, y me pasó con otra operadora, con voz del otro lado del charco, y para darme de baja tenía que esperar a que el sistema se descodificara, y colgué, porque iba a tener que pagar y mucho por darme de baja. 



Y recapitulé y me olvidé de algunos detalles, porque eran muchos, muchísimos y tenía mi móvil lleno de mensajes, de la operadora, de la coordinadora, de Ana-María, de Rocío, de la empresaria, de la...Y yo estaba tan empalmado y sufría tanto que decidí cortármela con el cuchillo de cocina,pero cuando iba a hacerlo recibí otro mensaje de Ana-María y sufrí tanto como debió sufrir Tristán cuando Isolda le dijo que llamara al … que le iba a dar todo lo que tenía y más. Y morir de amor fue una opción... pero no morí.

Y finalmente todo se calmó y no recibí mensajes durante unos días, y de pronto otro número me mandó mensajes y como no tenía ese número bloqueado por mi operadora decidí llamar porque tal vez Ana-María, mi Isolda, había logrado la fórmula de comunicarse conmigo. Y la operadora, del otro lado del charco, me dijo que tenía mensaje urgente pero tenía que esperar a que se descodificara. No me dijeron que fuera tarifa extra, pero no me fié. Otra vez... y esperé cinco minutos y colgué. Ese número era nuevo. ¿Cómo se habían enterado de mi número? ¿Se lo había dado la otra empresa, lo había encontrado en Internet, dónde?

Y me fui de putas, y pagué por un servicio, la tarifa acordada, ni más ni menos, y ella me dio lo acordado, ni más ni menos. Y me fui satisfecho de haber pagado, porque sabía a lo que iba y lo que recibiría. No fue sexo gratis, pero fue sexo y me desempalmé por un rato.

Y de allí me fui al cementerio, para imaginar lo bien que estarían los muertos. Y entonces pensé que si me suicidaba me iría al infierno y como allí se tenían que haber modernizado, tal vez las demonias me tentaran exhibiéndose desnudas ante mí, y cuando estuviera empalmado y sufriendo como un condenado me darían un teléfono y me dirían que llamara a ese número... a ese maldito número... a ese número infernal. Claro que allí no podría cobrarme mi operadora telefónica... Pero no, ni por Ana-María ni por ninguna otra, yo no volvería a llamar a ese teléfono ni desde el infierno. Y me imaginé siendo torturado de esa manera en el infierno, por toda la Eternidad, y se me quitaron las ganas de suicidarme, aunque pudiera seguir pensando en Ana-María, mi ejecutiva sensual, de 1,75, rubia, ojos claros, tipo de modelo, voz de demonia tentadora del infierno, mientras la pez hirviendo de la caldera de Pedro Botero me cocía los testículos. 

Y decidí no suicidarme y marcharme del cementerio, pensando en Ana-María, empalmándome, y haciéndome cruces de los inventos modernos.

Y llegado a casa recibí un nuevo mensaje de Ana-María,que era la empresaria, que me esperaba en su casa y que blá, blá y blá.¿Pero Ana-María no era la ejecutiva? ¿Ahora resulta que empresarias y ejecutivas son lo mismo? Y me desvestí y me pegué una ducha de agua fría de no te menees y como no fue bastante me fui a la cocina, a por el cuchillo, y cuando me había abierto la bragueta recibí un mensaje en el móvil.

Esto parece el cuento de la buena pipa que me contaba mi padre de niño. ¿Quieres que te cuente el cuento de la buena pipa? Sí ¿Pero tu quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?

¡Maldita pipa de mierda! Me la voy a cortar.